En YO SERVI AL REY DE INGLATERRA de BOHUMIL HRABAL Jan Dite nos hace un relato autobiográfico de lo que ha sido su vida.
Con cierto orden cronológico, desde un lugar situado en la frontera de su país donde vive en un exilio “forzoso” o “voluntario” en condiciones de una dureza extrema, nos cuenta sus experiencias amorosas, profesionales, las personas que conoció en el camino, sus recuerdos de lo que le sucedió en esos años...

Nuestro protagonista resulta ser una persona “ muy flexible en sus principios”, sin ideales, sin moral y con una increíble capacidad “ para adaptarse a todo”. Es codicioso, ambicioso, calculador, ingrato, frío, materialista.
A lo largo de la novela vamos conociendo los acontecimientos ocurridos en su país (Checoslovaquia) durante este tiempo ( ocupación y derrota del régimen nazi, implantación del comunismo…) pero bajo su perspectiva. Nos cuenta el contexto histórico de una manera fría, desde una distancia emocional, parece que los acontecimientos no le afectan, la trágica realidad que le rodea parece que le pillara de lejos. Él vive centrado en sí mismo.

Un relato que a veces nos parece divertido, con un humor en ocasiones casi surrealista y del que podríamos pensar de vez en cuando que “ pasa las lineas rojas” por la forma de relatar tan trágicos acontecimientos, pero que nos mantiene interesados, nos entretiene, nos incita a seguir leyendo y nos provoca a veces risas y a veces tristeza.
Una narración en forma de un largo monólogo, con un ritmo ágil y constante pero denso, hilvanando una cosa detrás de otra sin apenas separación de párrafos ni diálogos (en la que algunos echamos de menos más puntos y aparte), que sin embargo resulta fácil leer y avanzamos en la lectura casi sin darnos cuenta.
Como nos ocurre con otros protagonistas, Dite no se gana nuestro cariño, nos cuesta empatizar, aunque a veces nos hace gracia no nos alegramos verdaderamente de sus triunfos y algunas cosas que le ocurren. No nos fiamos de él.
Al final de la novela vemos un contraste entre la ambición que ha guiado su vida y la resignación al final de ella. Vemos al final un Dite atrapado en sí mismo, resignado, en absoluta soledad, en cierta comunión con la naturaleza que le rodea; en la pobreza pero que con serenidad ha aceptado sus circunstancias finales y no parece lamentarse.

Gema, creo que es un buenísimo comentario a este libro que unifica novela e historia, o sea ficción y realidad perfectamente fundidos con toques que rayan la fantasía como bien indicas. No pude ir pero leí el libro hace tiempo y la reseña no puede ser más fiel. Enhorabuena compi.
ResponderEliminarEsperanza.