jueves, 26 de mayo de 2016

El chico de la última fila, de Juan Mayorga

     A las 19:00h de la tarde del Viernes 13 de Mayo (día aciago para supersticiosos/as), nadie se sienta en "la última fila" en nuestro club de lectura...
 
     Todos/as volvemos a rodear las 4 mesas que solemos usar para comenzar el coloquio, sintiéndonos arropados y animados a participar libremente, sin complejos, a pesar de que hoy, precisamente, tratamos una obra especial, distinta, un género desacostumbrado y que a muchos/as no ha convencido del todo, por lo novedoso del formato (teatro experimental contemporáneo). 

     Las primeras opiniones aluden a que se mezclan planos y personajes, escenas y situaciones, confundiendo un poco y alejándose de una lectura cómoda y sencilla, como parecía en un primer momento... Las apariencias casi siempre engañan...

     En general, la obra ha gustado y no ha decepcionado y cuando comenzamos a exprimirla, sus detalles dan mucho jugo...

      "El chico de la última fila" cuenta cómo un joven estudiante con un curriculum poco destacable, usa su inteligencia y sus dotes literarias para embaucar con una inesperada redacción y un cuidado estilo, a su profesor de literatura (escritor frustrado) y a la mujer de éste. Ambos sin poder remediarlo, van recibiendo nuevos capítulos de una historia acerca de unos terceros, sin caer en la cuenta de que están entrando en un juego peligroso, donde el morbo les va haciendo picar el anzuelo y permitiendo que Claudio (el alumno y escritor novel), profundice en sus vidas y se acerque a ellas desde dentro, para poder descubrir cómo son de verdad.
     Para conseguirlo, el joven urdirá una relación de compañerismo y amistad con un compañero de instituto y le ayudará con las matemáticas, mientras espía los hábitos de los padres del chico y los va narrando en unas redacciones, con las que consigue "enganchar" hasta el final a su profesor y a la mujer de éste, que caen rendidos ante las dotes literarias del extraño muchacho.

     Todo se sucede rápidamente y saltando de una escena a otra, haciendo una crítica mordaz a la "llamada clase media" y a la soledad de aquellas personas que diseñan una vida, pero realmente y en la intimidad, llevan otra llena de dolorosos vacíos...

     Una obra menuda, pero... ¡menuda obra!  

     Al final, que es de lo que se trata, no ha dejado a nadie indiferente. Porque... ¿A quién no le ha picado alguna vez el morbo del "Voyeurismo"?, ¿quién no ha experientado en ocasiones el placer de observar o de ser observado/a?...  (Continuará...)

Antonio M. Trujillo

martes, 17 de mayo de 2016

Selección de libros para el Club de Lectura

Hola a todos:
Como habíamos acordado, durante esta semana procedemos a la selección de libros para la próxima temporada del Club de Lectura. 
Yo, más que añadir más libros a las listas que tenemos, pediría  que se votaran entre los libros que componen las listas y seleccionar para compra segura el que obtenga más votos. Respecto al resto de libros votados se intentará conseguirlos en lotes de instituciones o de las propias bibliotecas. 
Mis favoritos de la lista son: El abrecartas, de Molina Foix, y El hombre que amaba los perros, de Leonardo Padura.
También añadiría  El año de la liebre, de Arto Paasilinna (Finlandia). Este autor de gran éxito en su país esta considerado como el inventor del  humorismo- ecológico. 
También por si alguien quiere mirar la reseña en Internet y votar por el, uno, como me pidieron, sobre los estragos del capitalismo actual: La sombra del mundo, de Nir Baram ED.Alfaguara, 2015. Este escritor nació en Jerusalem en 1976 y es el autor revelación internacional actual. En esta, su segunda novela, el eje de la misma es como el capitalismo arruina a la mayoría para beneficio de unos cuantos. "Es muy simple y sutil: si no te plegas  al sistema estás fuera".
                    
                                                                                                      Abrazos, Paco Torres

Jose A. García: A tres y un destello cada veinte segundos 
Rafael Ballesteros: Los últimos días de Thomas de Quincey 
Miguel Torres Lopez de Uralde: Sintecho
Sara Mesa: Cicatriz
Eduardo Mendoza: ¿?
Siri Husval: Verano sin hombres (u otra)
Sophie Divry: Signatura 4000
Vicente Molina Foix: El abrecartas 
Arto Paasilinna: El año de la liebre
Ignacio Martinez de Pisón: Carreteras secundarias  
Javier Cercas: El impostor
Manuel Rivas: El último día de Terranova
Padura: El hombre que amaba a los perros
Muriel Barbery: La elegancia del erizo
Jaime Cabre: Las voces del Pamano
Gabriel Savit: Anna y el hombre golondrina
Saramago: La balsa de piedra
Ali Tariq: A la sombra del granado
Eslava Galán: Lujuria
Boris Vian: El otoño  en Pekín
Italo Calvino: El barón rampante
Italo Calvino: El viconde demiedado
Julio Llamazares: La lluvia amarilla 
Jonas Jonasson: El abuelo que saltó por la ventana
Philippe Claudel  La nieta del Señor Linh
Juan Marsé: Esa puta tan distinguida (También puede serRabos de lagartija y Ultimas tardes con Teresa)
John Steinbeck: La uvas de la ira 
Vladimir Nabokov: Lolita
Ernest Heminngway: El viejo y el mar  
Nir Baram: La sombra del mundo

(Las votaciones las podéis realizar por comentarios en el blog o a través del correo electrónico de la biblioteca)                                                                                    

viernes, 13 de mayo de 2016

"DEL PERDÓN Y OTRAS BELDADES", Mi homenaje a María Zambrano. Por Sonia Alcaraz

(
Intervención de la autora en el recital homenaje a las Sinsombrero)
María querida
en cierta ocasión alguien te preguntó acerca del perdón.
Tú recurriste a unas líneas de Machado: "¿Perdonar? No se me ha dado la facultad de hacerlo. Recuerdo aquella historia que aparece en "Los endemoniados" de Dostoievski: un joven ha atentado contra la inocencia de una niña y, como su culpa le persigue, acude a un pope en busca de perdón. "Yo no puede absolverte, buca al Cristo que pueda perdonarte". ¡Que busquen ellos su propio Cristo!", concluiste.
Y lo dijiste sin resquemores en el templado tono de tu voz. sin el tremolar de manos inseguras; sin el más leve movimiento ocular que pudiera delatar algo más detrás de esa cesión de poderes. Nada de eso, porque tú estabas segura de tu bien ganada exención en tal menester.
Tú, por encima de viejos dolores, de desgastados gritos de solidad, sosegados en la certera beldad de tu pluma.
Tú, que si alguna vez te sentiste de ningún lugar extraviada a la deriva de un navío sin rumbo, ya lo escribiste.
Tu, que si en el lúgubre silencio de una noche de arideces y desolaciones fuiste despertada por los clamores sangrantes de tu tierra lejana, añorada, perdida... ¡ya lo dejaste por escrito!
Tú, que si  en algún momento de vacío y soledad deseaste volver a ser niña, joven, esposa, intelectual en tu tierra... pero no en la que tuviste que dejar, sino el otra fértil que anhelara, impaciente, germinar vuestras semillas, escrito está.
Tú, toda tú, una mescolanza de pasado y presente, de filosofía y poesía, de ser y de pensar, de individuo y vitalidad, de existencia y razón, de cotidianeidad e introspección, de catarsis de almas y dictaduras de carne, de versos y sabiduría de mujeres que sobreviven al exterminio, de hombres compañeros que respetan el espacio de la camarada: el sagrado y el humano.
Todo eso, tu poderosa espada ya lo dejó grabado en la ignífuga roca de la tan anhelada inquietud intelectual del ciudadano, del individuo sabedor de su pertenencia a un grupo social que ha de labrarse la noble empuñadura de su propia espada.
Escrito está para que nunca se olvide. Y que si se olvida, como a veces ocurre, al menos pueda ser rescatado.
Te despojaste del sombrero y cumpliste con creces tu parte.
La otra, la del perdón y otras beldades, hágase por quién corresponda


                                                                                    Sonia Alcaraz
                                                                                    8/5/2016

LAS SINSOMBRERO. La mujeres olvidadas de la Generación del 27

     El pasado miércoles 11 de mayo tuvimos en la biblioteca un recital poético organizado por el GRUPO 21, dedicado a las mujeres olvidadas de la Generación del 27.
     Eugenia Ruiz hizo la presentación en estos términos:
     "La Generación del 27 ha pasado a la historia con un amplio registro de grandes poetas, escritores, pintores, etc. Pero casi siempre están ausentes un gran grupo de mujeres que también pertenecieron a ese grupo intelectual.
     Las mujeres sinsombrero son innovadoras, rompedoras, pero su destino no fue entras en los libros de historia en el lugar que les correspondía.
     Se les llama "sinsombrero" debido a una anécdota que sucedió en la Puerta del Sol. En aquella época todo el mundo llevaba sombrero; era como un distintivo de status social. Un buen día a Federico García Lorca, Salvador Dalí, Maruja Mallo y Margarita Manso, que era estudiante por entonces, se les ocurrió quitarse el sombrero como forma de protesta. Fueron insultados, tachados de maricones, ya que despojarse del sombrero era también una manifestación del tercer sexo, tal como comentaba Maruja Mallo en un reciente documental.
    La sinsombrero eran numerosas, pero recientemente han sido rescatadas especialmente ocho de ellas. Al estallar la guerra civil la mayoría fueron al exilio.
    Ellos fueron considerados la generación de plata. Nuestro gran plantel que hoy consideramos el oro de las artes de aquella generación son Ernestina de Champourci, Maruja Mallo, Concha Méndez, Rosa Chacel, Marga Gil Roesset, María Zambrano, Josefina de la Torre y María Teresa de la Torre"
             Eugenia Ruiz Rey

lunes, 9 de mayo de 2016

Hannah Arendt (2012), dirigida por Margarethe von Trotta

 Mariano Calderón recomienda:
 Pelicula: Hannah Arendt (2012)
 Dirigida por Margarethe von Trotta

     El otro día vi esta película en la 2. No conocía a esta pensadora alemana, y me impresionó su pensamiento sobre la Banalidad del Mal,como ella lo llama.
     Partía de su asistencia al juicio del nazi que secuestró Israel de Argentina, y que condenó a la horca con el beneplácito de todos. Ella incluida.
     Pero lo interesante de su pensamiento es que este nazi, lo mismo que otros, no se diferenciaba de cualquiera de nosotros, no era maldad en sí, sino la consecuencia de haber renunciado a ser él.
     Aparte estaba la controversia que ella denunciaba, que los líderes de la comunidad judía también habían intervenido en el holocausto de forma que habían aumentado sus víctimas. Algo inaceptable para el pueblo judío.
     Por estos dos temas, sobre todo por el primero me gustaría que esta película la viéramos en el club de lectura y debatiéramos sobre ella.
     Si alguno más la vio o la había visto pienso que estará de acuerdo conmigo.
    Saludos. 

jueves, 14 de abril de 2016

EL GRAN LIBRO DE CUENTOS DE MÁLAGA, por Ángel Idígoras

     “Para inventarse un cuento hace falta imaginación, ¿y quién tiene más imaginación...?  el niño. Por eso vengo a la biblioteca para aprender los cuentos que vosotros os inventáis”.

     Así se presenta Idígoras ante las criaturas que aún apenas le conocen. Los profesores y el bibliotecario sí saben ante quién están, y asisten boquiabiertos a una lección de creatividad de los niños y de Idígoras (uno más entre ellos).

     Comienzan el encuentro inventando colectivamente el personaje principal, que el hábil ilustrador va plasmando en una lámina cuidadosamente elaborada.

     Ya ejercitados, y formando camarilla hacen selección entre una variedad de héroes, de malos, de escenas, de instrumentos y recompensas..., con los que fabricarán un relato más o menos disparatado.

    A estas alturas el grupo está bien acompasado, y se atreve a crear personajes a partir de las letras del nombre de uno de los asistentes, con su correspondiente narración llena de aventuras

    Y por último, arriesgándose a todo, hacen surgir a los protagonistas y sus hazañas del dibujo de un simple garabato
      
     Con mucha complicidad y mucha magia, la sesión transcurre en un santiamén, y se cumple lo que Ángel Idígoras pronosticaba en la presentación de su proyecto en bibliotecas. “En la fantasía de los niños todo puede suceder, nada está prohibido, el disparate, lo imposible, lo ilógico son guías que acompañan a quienes visitan ese territorio “

martes, 22 de marzo de 2016

QUEBDANI. El cerco de la estirpe. De Antonio Abad

     La reunión sobre esta novela, por parte de los que asistimos del grupo de lectura resultó muy amena y dura.
     A la mayoría, en una primera lectura rápida nos interesó y gustó la novela. Nos llamó la atención la temática sobre la ocupación española, no por ser narrada por un español, sino por tomar parte por el oprimido y explotado nativo, cosa poco común.
     La novela nos presenta a una familia implantada en medio de un paisaje seco y desolador donde solo abundan las grajillas, los nativos malviven en casuchas con algunas cabras y poco más. Aquí una familia española pone un molino que realiza la molienda de todos los contornos procurando sacar el máximo beneficio, sin importarle para nada los rifeños que son mirados poco mejor que los animales. Aquí sitúa el autor a un niño, que trae miedo y odio a los españoles, como el relator y protagonista absoluto de toda la novela. Es él el que lleva adelante el relato, y aquí es donde empezaron las divergencias entre los lectores, por cómo narra los hechos de los que él es testigo y único interprete, guiado por un motivo fijo que todo lo condiciona: el odio.
     Tanto odio vivido por el niño, aunque justificado por lo que se le hace pasar, es comprensible, pero no siempre creíble ni explicable. Donde nadie ajeno a él tiene ningún valor ni nada positivo, quizás sólo el maestro que fue comprensivo y le enseñó a leer. 
     La familia está dominada por un padre machista que tiene más amor a su perro que a sus propios hijos, y su mujer, que también pondrá a su marido por encima de todo, y todo lo que de él venga será acatado de manera sumisa.  Sus hijos son presentados como palurdos sin valores que no se aman entre  ellos, utilizados solo para beneficio del padre que no los respeta ni a ellos ni a sus mujeres. Menos se van a preocupar de un rifeño, un niño puesto para su servicio como un siervo que será para ellos motivo de mofa y befa.
     Por ultimo está el enamoramiento del protagornista al que nadie le dio la menor posibilidad, y aunque él está obsesionado por ella, lo vemos como algo enfermizo, más que como algo que en ningún momento pudiera ser correspondido.
     El odio que impregna la novela es algo que quiere justificarlo todo, pero vimos que no era del todo creíble, así como comportamientos que narra un niño, que son más propios de adultos y que como niño no le era posible ese conocimiento. Es como si al final quisiera presumir de todo lo malo que ha hecho ante el hijo y hermano de la familia que él ha destruido, destinatario de su relato, como si al otro le fuera indiferente.
     En estos detalles del estudio de los personajes es donde más se criticó a la novela porque  se presentan todos de manera prototípica sin matices, todos son detestables, hasta el mismo protagonista, del que sabemos cómo se comporta, su motivación de odio, pero poco de su personalidad.
     Por todo lo que he escrito quiero dar a entender que la novela dio mucho que hablar, que seguimos con interés las peripecias vengativas marcadas por el resentimiento y el odio, pero dejó mucho que desear en cuanto se trató de analizar a los personajes, por no profundizar ni hacernos simpatizar con ninguno, ni siquiera el protagonista. No sabemos si esto es intencionado por huir de un cierto paternalismo o por intentar ser más objetivo y por tanto más creíble, no siendo la novela tan completa como parecería en un principio.
      Todos resaltamos la gran belleza en la manera de describir el paisaje con su detallismo  de tal forma que alguno de los presentes, con su lectura, decía sentirse agobiado  por un realismo tan seco, acre y agobiante.
     Con todo lo escrito he intentado mostrar los temas de la novela, pero solo comprensible para los que la han leído, pero me temo que con ello no  dejo del todo lo claro, porque no me atrevo a tanto, si es una novela digna de ser recomendada. Tiene, según mi punto de vista, muchas carencias, y una novela donde el único protagonismo lo tiene el odio y la venganza no sé si será suficiente aliciente.
                    Mariano.