miércoles, 27 de julio de 2016

El periodista deportivo, de Richard Ford

De los titulos leídos últimamente es el que más me ha gustado.
Su autor, reciente Premio Princesa de Asturias, nos cuenta en primera persona la historia de este periodista que, después de reconocer su fracaso como escritor, se siente satisfecho en esta nueva faceta de su vida.
Lo  interesante es cómo, a partir de un estilo en apariencia sencillo, nos va contando su vida, sus relaciones personales, y sobre todo sus reflexiones sobre la manera de enfocar la vida, mostrando la manera de enfrentarse a las dificultades personales para superar una terrible pérdida y las relaciones con su ex,  siempre X.
Es una novela optimista y realista que a mí me ha merecido la pena leer. Espero que si alguien más se anima coincida conmigo.


                              Mariano Calderón 
                              Participa en el  Club de Lectura de la BPM Cristóbal Cuevas

lunes, 25 de julio de 2016

Recomendación de poesía: "Urbi et orbi", de David Leo García

    Antes de conocer lo que se escondía detrás de este personaje, ya me había llamada la atención cuando de vez en cuando encendía la televisión mientras me ocupaba de preparar la cena.

     Alguien me dijo que era de Málaga, que era poeta y que había ganado en el año 2006 el acreditado Premio Hiperión (para autores menores de 35 años) con su poemario “Urbi et orbi”. Recordé rápidamente que lo tenía en la biblioteca.

     David sabe hacer  al menos dos cosas que muchos no sabemos:
sobresalir en los programas televisivos en los que hasta ahora ha participado,
y escribir sonetos con la libertad y la audacia juvenil que le corresponde por su edad. De esto da fe la siguiente estrofa

                        “Y la poesía. Piedra que procura
                         convertir en metáforas siniestras
                         nuestros músculos plenos de tersura”.
     
     "Urbi et orbi", de David Leo García, en la editorial Hiperión, es un libro que cabe en cualquier bolsillo de la mochila veraniega, que te va a aportar buenas sensaciones

                                      Pepe de la Torre

lunes, 4 de julio de 2016

STONER, de John Williams

    
     "Stoner", de John Williams, es una novela de 1965 que solo en los últimos años ha recibido atención por crítica y público, incluso en su propio país, Estados Unidos. Ambientada, de una forma casi claustrofóbica, en una universidad del Medio Oeste norteamericano durante un periodo de tiempo de hace hasta cien años, aterriza en el 2016 en un club de lectura de barrio de una ciudad del Mediterráneo y le gusta a todo el mundo: un buen ejemplo de la universalidad del fenómeno de la "novela" en su sentido más propio. Porque "Stoner" es una novela-novela: una narración biográfica de principio a fin, omnisciente, introspectiva, descriptiva, emotiva y estremecedoramente verosímil.

     El argumento es la vida de un profesor de literatura inglesa clásica (cuyo nombre da título a la novela), desde su primera juventud hasta su muerte. Un tipo un poco aburrido y mediocre, incluso pusilánime, que lleva una vida más bien infeliz debido, sobre todo, a la mala suerte de haber hecho un mal matrimonio. Pero la moraleja de la historia es que su vocación por la literatura y la enseñanza, su función social, su "inmersión" en el ámbito del Arte (con mayúsculas) dan sentido a su vida. No vivirá tampoco grandes triunfos académicos, recibirá poco honor, poco reconocimiento y muy pocas gratificaciones en eso que se llama "vida social" (apenas tendrá un solo amigo, disfrutará poco de su paternidad y vivirá muy fugaz y dolorosamente una experiencia de verdadero amor romántico). 
     En el club de lectura de barrio de la ciudad mediterránea se oyeron inevitables críticas a la personalidad descrita del protagonista, incluida la de "pobre de espíritu". Otros se acordaron del "estoicismo". Y todos tuvieron en cuenta el origen campesino pobre, austero y  grave del protagonista. Trasplantado de las tierras cerealíferas a una universidad poco destacada, una sola vez en la vida experimentó la epifanía de descubrir la literatura clásica. A ello entregó su vida, y en el proceso se probó a sí mismo como hombre dedicado, honesto y sensible.
     Alguien observó que él nunca se pregunta a sí mismo si pudo elegir mejor, si el curso de su vida ha sido el correcto. Aparentemente, ésa es su grandeza: que nunca dudó una vez hecha su elección. Dedicó su vida a la emoción única que lo conquistó de forma auténtica en su juventud, cuando se encontraba pleno de energías. Y no olvidemos que la literatura clásica -como casi todo lo que se enseña en las universidades- es un bien inequívoco, es una manifestación objetiva del humanismo, objeto, en el mundo secular, de una veneración en buena parte "sagrada".


     Aunque pocos habríamos querido imitar al protagonista en su trayectoria vital, aunque no sentimos especial admiración por él, a todos "Stoner" despierta respeto, comprensión y un poco de compasión. Para dar lugar a ese tipo de sensaciones se inventaron las novelas, y por eso ésta resulta ser una muy buena novela. Obviamente, si no hubiera podido comunicarnos esas experiencias, entonces es que la habríamos juzgado como "mal escrita", con independencia de su argumento -poco llamativo- y su mensaje -sutil-.
                                                        Francisco Martín

miércoles, 1 de junio de 2016

El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura

    Termino de leer esta gran novela, según mi parecer, por lo bien escrita que está, la manera de hacerla y lo que enseña.
     Por un lado Troski, su vida,  ideología,   exilio y persecución de Stalin hasta matarlo.
     Ramón Mercader su asesino, lo que le llevó hacerlo, cómo era si vida en España, su ideología comunista, su preparación, su acción y lo que fue de él.
     Y por último Ivan el cubano, que se encuentra con el personaje y por curiosidad investiga y escribe la historia aunque luego se arrepienta.
     También es clave cómo este personaje nos muestra su realidad cubana. Interesante el análisis que hace de su régimen y de todo el comunismo siendo el autor un cubano que vive allí y sabe de lo que habla.
      Muy recomendable.
           Mariano Calderón

NOTA: ESTA NOVELA HA SIDO LA QUE HA TENIDO MEJOR ACEPTACIÓN EN EL PROCESO SELECCIÓN DE TÍTULOS PARA LEER EN LA PRÓXIMA TEMPORADA DEL CLUB DE LECTURA. MARIANO NOS HACE UNA PRESENTACIÓN QUE NOS DEJA BUEN SABOR DE BOCA


jueves, 26 de mayo de 2016

El chico de la última fila, de Juan Mayorga

     A las 19:00h de la tarde del Viernes 13 de Mayo (día aciago para supersticiosos/as), nadie se sienta en "la última fila" en nuestro club de lectura...
 
     Todos/as volvemos a rodear las 4 mesas que solemos usar para comenzar el coloquio, sintiéndonos arropados y animados a participar libremente, sin complejos, a pesar de que hoy, precisamente, tratamos una obra especial, distinta, un género desacostumbrado y que a muchos/as no ha convencido del todo, por lo novedoso del formato (teatro experimental contemporáneo). 

     Las primeras opiniones aluden a que se mezclan planos y personajes, escenas y situaciones, confundiendo un poco y alejándose de una lectura cómoda y sencilla, como parecía en un primer momento... Las apariencias casi siempre engañan...

     En general, la obra ha gustado y no ha decepcionado y cuando comenzamos a exprimirla, sus detalles dan mucho jugo...

      "El chico de la última fila" cuenta cómo un joven estudiante con un curriculum poco destacable, usa su inteligencia y sus dotes literarias para embaucar con una inesperada redacción y un cuidado estilo, a su profesor de literatura (escritor frustrado) y a la mujer de éste. Ambos sin poder remediarlo, van recibiendo nuevos capítulos de una historia acerca de unos terceros, sin caer en la cuenta de que están entrando en un juego peligroso, donde el morbo les va haciendo picar el anzuelo y permitiendo que Claudio (el alumno y escritor novel), profundice en sus vidas y se acerque a ellas desde dentro, para poder descubrir cómo son de verdad.
     Para conseguirlo, el joven urdirá una relación de compañerismo y amistad con un compañero de instituto y le ayudará con las matemáticas, mientras espía los hábitos de los padres del chico y los va narrando en unas redacciones, con las que consigue "enganchar" hasta el final a su profesor y a la mujer de éste, que caen rendidos ante las dotes literarias del extraño muchacho.

     Todo se sucede rápidamente y saltando de una escena a otra, haciendo una crítica mordaz a la "llamada clase media" y a la soledad de aquellas personas que diseñan una vida, pero realmente y en la intimidad, llevan otra llena de dolorosos vacíos...

     Una obra menuda, pero... ¡menuda obra!  

     Al final, que es de lo que se trata, no ha dejado a nadie indiferente. Porque... ¿A quién no le ha picado alguna vez el morbo del "Voyeurismo"?, ¿quién no ha experientado en ocasiones el placer de observar o de ser observado/a?...  (Continuará...)

Antonio M. Trujillo

martes, 17 de mayo de 2016

Selección de libros para el Club de Lectura

Hola a todos:
Como habíamos acordado, durante esta semana procedemos a la selección de libros para la próxima temporada del Club de Lectura. 
Yo, más que añadir más libros a las listas que tenemos, pediría  que se votaran entre los libros que componen las listas y seleccionar para compra segura el que obtenga más votos. Respecto al resto de libros votados se intentará conseguirlos en lotes de instituciones o de las propias bibliotecas. 
Mis favoritos de la lista son: El abrecartas, de Molina Foix, y El hombre que amaba los perros, de Leonardo Padura.
También añadiría  El año de la liebre, de Arto Paasilinna (Finlandia). Este autor de gran éxito en su país esta considerado como el inventor del  humorismo- ecológico. 
También por si alguien quiere mirar la reseña en Internet y votar por el, uno, como me pidieron, sobre los estragos del capitalismo actual: La sombra del mundo, de Nir Baram ED.Alfaguara, 2015. Este escritor nació en Jerusalem en 1976 y es el autor revelación internacional actual. En esta, su segunda novela, el eje de la misma es como el capitalismo arruina a la mayoría para beneficio de unos cuantos. "Es muy simple y sutil: si no te plegas  al sistema estás fuera".
                    
                                                                                                      Abrazos, Paco Torres

Jose A. García: A tres y un destello cada veinte segundos 
Rafael Ballesteros: Los últimos días de Thomas de Quincey 
Miguel Torres Lopez de Uralde: Sintecho
Sara Mesa: Cicatriz
Eduardo Mendoza: ¿?
Siri Husval: Verano sin hombres (u otra)
Sophie Divry: Signatura 4000
Vicente Molina Foix: El abrecartas 
Arto Paasilinna: El año de la liebre
Ignacio Martinez de Pisón: Carreteras secundarias  
Javier Cercas: El impostor
Manuel Rivas: El último día de Terranova
Padura: El hombre que amaba a los perros
Muriel Barbery: La elegancia del erizo
Jaime Cabre: Las voces del Pamano
Gabriel Savit: Anna y el hombre golondrina
Saramago: La balsa de piedra
Ali Tariq: A la sombra del granado
Eslava Galán: Lujuria
Boris Vian: El otoño  en Pekín
Italo Calvino: El barón rampante
Italo Calvino: El viconde demiedado
Julio Llamazares: La lluvia amarilla 
Jonas Jonasson: El abuelo que saltó por la ventana
Philippe Claudel  La nieta del Señor Linh
Juan Marsé: Esa puta tan distinguida (También puede serRabos de lagartija y Ultimas tardes con Teresa)
John Steinbeck: La uvas de la ira 
Vladimir Nabokov: Lolita
Ernest Heminngway: El viejo y el mar  
Nir Baram: La sombra del mundo

(Las votaciones las podéis realizar por comentarios en el blog o a través del correo electrónico de la biblioteca)                                                                                    

viernes, 13 de mayo de 2016

"DEL PERDÓN Y OTRAS BELDADES", Mi homenaje a María Zambrano. Por Sonia Alcaraz

(
Intervención de la autora en el recital homenaje a las Sinsombrero)
María querida
en cierta ocasión alguien te preguntó acerca del perdón.
Tú recurriste a unas líneas de Machado: "¿Perdonar? No se me ha dado la facultad de hacerlo. Recuerdo aquella historia que aparece en "Los endemoniados" de Dostoievski: un joven ha atentado contra la inocencia de una niña y, como su culpa le persigue, acude a un pope en busca de perdón. "Yo no puede absolverte, buca al Cristo que pueda perdonarte". ¡Que busquen ellos su propio Cristo!", concluiste.
Y lo dijiste sin resquemores en el templado tono de tu voz. sin el tremolar de manos inseguras; sin el más leve movimiento ocular que pudiera delatar algo más detrás de esa cesión de poderes. Nada de eso, porque tú estabas segura de tu bien ganada exención en tal menester.
Tú, por encima de viejos dolores, de desgastados gritos de solidad, sosegados en la certera beldad de tu pluma.
Tú, que si alguna vez te sentiste de ningún lugar extraviada a la deriva de un navío sin rumbo, ya lo escribiste.
Tu, que si en el lúgubre silencio de una noche de arideces y desolaciones fuiste despertada por los clamores sangrantes de tu tierra lejana, añorada, perdida... ¡ya lo dejaste por escrito!
Tú, que si  en algún momento de vacío y soledad deseaste volver a ser niña, joven, esposa, intelectual en tu tierra... pero no en la que tuviste que dejar, sino el otra fértil que anhelara, impaciente, germinar vuestras semillas, escrito está.
Tú, toda tú, una mescolanza de pasado y presente, de filosofía y poesía, de ser y de pensar, de individuo y vitalidad, de existencia y razón, de cotidianeidad e introspección, de catarsis de almas y dictaduras de carne, de versos y sabiduría de mujeres que sobreviven al exterminio, de hombres compañeros que respetan el espacio de la camarada: el sagrado y el humano.
Todo eso, tu poderosa espada ya lo dejó grabado en la ignífuga roca de la tan anhelada inquietud intelectual del ciudadano, del individuo sabedor de su pertenencia a un grupo social que ha de labrarse la noble empuñadura de su propia espada.
Escrito está para que nunca se olvide. Y que si se olvida, como a veces ocurre, al menos pueda ser rescatado.
Te despojaste del sombrero y cumpliste con creces tu parte.
La otra, la del perdón y otras beldades, hágase por quién corresponda


                                                                                    Sonia Alcaraz
                                                                                    8/5/2016