lunes, 28 de marzo de 2022

LOS INGRATOS, de Pedro Simón. Premio Primavera Novela 2021. Por Felisa Molinero y Juan Tébar

                         Por Felisa Molinero Torres
    
    La novela está escrita como una crónica o diario familiar en una línea muy sentimental y emotiva. Relata cómo en los años 70, en un pueblo en el que la gente empieza a irse (pueblos vaciados), llega una nueva maestra, esta será la señorita Mercedes, que tiene tres hijos, a los que cuida sola, pues el padre vive su vida en otra ciudad. Estos son Vera, Isa y el pequeño David. Será este último el encargado de contarnos la historia.
    David disfruta de una ingenua vida infantil llena de juegos, peleas, escapadas a lugares prohibidos, dudas y aventuras, como cualquier otro niño de pueblo en esa época.
      Un día y siendo preciso una ayuda para la señorita Mercedes que cuidaba sola a los hijos, los padres que viven por separado deciden buscar a alguien que pueda ayudar en ese sentido, y sobre todo controlar y atender al pequeño David, y así encuentran en una señora viuda a la persona adecuada para ello, la señora Emérita. Ella cuidará sobre todo de David, velando por él, acompañándolo a todas partes hasta llegar a ser una pareja para todo, llevarlo al colegio, acompañarlo a los juegos y esperar pacientemente para volver a casa o ir a los recados con él. En ese contacto continuo ella se vuelca en el niño, recordando así al hijo que perdió siendo bebé, todo su amor y todo su dolor por la pérdida, descargando su amor y su entrega en David, dejando en el niño una huella, transmitiendo al pequeño todo lo bueno que debe de aprender una buena persona, todas sus emociones y sentimientos. El niño, que al principio era un poco rebelde, termina apreciando y confiando todo su cariño a la señora Emérita. 
      Con el cambio de curso y nuevo destino para la madre, el niño sale con pena del pueblo dejando atrás a Emérita, al igual que ella siente la despedida, pero ella sigue esperanzada en que volverán a verse y así se lo hace saber a todos los que le preguntan, está convencida que la llamaran y se ira a vivir con ellos, pero los años pasan y el momento no llega, todos se van olvidando de ella, aunque ella sigue esperanzada…Los años van pasando, cuando David ya es adulto y siente la pena de no haberle agradecido a Emérita toda su entrega y amor, la busca, pero Emérita ya no está para escucharlo. 

      La novela está escrita de manera amena, cuidada y ágil. La estructura es sencilla. Es fácil de leer, como relato, pero difícil de leer desde la emoción (amor, soledad, afecto, espera, abandono, sufrimiento, esperanzas, penas, olvidos) es conmovedora y nostálgica. Te sorprende desde el principio, los personajes están muy bien construidos, escrita en primera persona por un niño que nos cuenta sus experiencias en un pueblo, su trato con la señora Emérita y como luego de mayor se apena por no haberle agradecido su entrega , ayuda y amor. Nos hace recordar aquellos tiempos y meditar. También me gustaría destacar las cartas escritas por la señora Emérita.
     La novela nos está hablando de esa generación que vivió en la España de los años 60-70, nos hace recordar los años de la posguerra, a la generación que conoció la pena, el miedo y el hambre y que teniendo poco aspiraba a mejorar y prosperar en la vida, para que sus hijos tuvieran mejor situación. También nos habla de la ingratitud hacia las personas que nos han ayudado y dado todo por nosotros, y luego las dejamos olvidadas y solas. Nos habla del mundo rural, de la infancia, y nos hace recordar a aquellas personas que formaron parte de la misma, que tuvieron gran influencia en nuestras vidas, y que nos dejaron una huella de su paso, entrega y amor, a veces olvidado en un rincón de nuestro corazón o latiendo en el remordimiento de la deuda.

                                         
  Por Juan Tébar Valenciano

    Vero, Isa y David son tres hermanos, hijos de una maestra , que cada año van cambiando de pueblo (allí donde le tocaba a su madre impartir sus clases). La historia la narra el niño que es el más pequeño de los tres. Viven en la época de la posguerra y tratan de adaptarse a los diferentes sitios.
     El padre va a verlos todos los fines de semana y la madre se vuelca en sus clases y apenas tiene tiempo para los niños.
    En un momento determinado, el padre se echa una "amiga", y deja de visitarlos, y deciden contratar a una mujer mayor,  sorda. que tiene muy buen corazón, para que los cuide. Y ella ve en la figura del niño imagen de su hijo, que perdió siendo pequeño,  porque durmiendo lo asfixió al no oír su llanto. 
    El pequeño llega a tomarle un gran cariño a Emérita y, aunque era objeto de la burla de los otros chicos, llega a quererla más que a su madre. Pero la vida es cruel y cuando termina el curso deben de partir a otro sitio cerca de Madrid. Sus padres han resuelto sus diferencias y las promesas de un reencuentro con Eme, quedan en nada.   No obstante su madre llega a pedir excedencia,  para irse al pueblo a cuidar de ella cuando se cayó.

    El niño, pasados muchos años,  fue al pueblo y nada era ya igual. La Emérita había muerto, recordándole siempre. Y el hecho de haberla borrado de su memoria, durante tanto tiempo, le hizo sentirse tremendamente ingrato.
    En resumen: un gran libro, lleno de ternura , y de situaciones propias de la vida rural , de la época en que transcurre. Y , refleja los sentimientos de las personas diferentes, y la crueldad de la gente con las que se rodean..

lunes, 21 de marzo de 2022

Pizzería Vesubio, de Walter Riso

                 Por Paula T. Rejón Rodríguez  

    Se trata de una novela casi autobiográfica, ya que está basada en hechos reales, pero también presenta tintes de ficción. El autor Walter Riso, un conocido psicólogo argentino, consigue envolvernos en un ambiente cálido y familiar, resultando una novela deliciosa, volviéndose este término literal cuando nos invita a la cocina del restaurante detallándonos las típicas recetas italianas que tanto nos fascinan.

    En el libro, vamos de la mano de Andrea, viviendo su evolución desde que era infante hasta su adultez. Sus comienzos estaban fuertemente ligados a la pizzería familiar y a los olores y sabores grabados a fuego en su memoria y paladar. Las recetas que se trasmitían entre generaciones eran el sello identificador de los Merola y la pizzería, más que un negocio era en realidad un pseudo hogar, una pequeña Nápoles en una grandiosa Buenos Aires.

       Aunque se sienten acogidos en Argentina, el ansioso palpitar por la tierra madre no cesa. En el libro, no deja de estar presente el sentimiento inherente del emigrante: la separación forzada de los seres queridos, la lucha por la supervivencia, la idealización de lo perdido, entre otros. Esto se refleja muy bien en varias frases de la madre de Andrea: Nápoles, donde el mar es más azul…y el cielo es más grande.

    Conforme avanza el libro, como atentos testigos, compartimos con el protagonista las vivencias con su primer amor, el posterior desamor, la dolorosa muerte de su madre, frustraciones, alegrías, éxitos y fracasos. Compartimos su vida. El autor consigue que esto ocurra de manera fluida y natural, siendo una lectura amena.

    Resulta fácil conectar con él en algún momento de la historia. Al tratar temas de tan diversa índole sobre lo cotidiano del vivir, es normal empatizar en alguno de los puntos que nos ofrece.

    Si tengo que quedarme con algo, sería con lo que nos ha movido por dentro. Porque este libro te despierta algo, como comprobamos en el club de lectura. España, país de reciente pasado emigrante no olvida. Y en el club, tampoco olvidamos.

lunes, 24 de enero de 2022

FORMAS DE ESTAR LEJOS, de Edurne Portela

Por María Mérida Benítez


Edurne Portela, nacida en el País Vasco en 1974, fue profesora de literatura hispánica en la universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.  Hasta 2015 fue profesora titular en Pensilvania. En 2016 publicó “El eco de los disparos: cultura y memoria de la violencia”, trata sobre ETA. Se caracterizan sus obras por tratar la violencia en sus múltiples facetas.

“Formas de estar lejos”  está muy bien escrito y a pesar de empezar casi por el final no pierde el interés. Nos cuenta la relación de pareja de una becaria española que se va a Norteamérica a hacer un doctorado. Allí conoce a un chico de una familia con padre muy racista, machista y violento.

Ella es hija única de una familia española de clase media. A pesar de que nos cuenta muchas cosas tanto de su familia, y su relación con ella, como de la familia de su pareja, el principal tema es el maltrato.  Las descripciones del miedo son tan reales que llegas a sentirlo.

Está escrito por capítulos, lo que hace que su lectura sea más fácil. Trata la violencia, en este caso hacia la mujer, con ejemplos tanto de mujeres mayores, como la madre de Matty, el marido de Alicia la protagonista, como la propia protagonista que es una joven guapa y culta.

También nos relata la violencia en la universidad hacia las alumnas por parte de sus compañeros y profesores. En este caso, la violencia es sexual. Creo recordar que casos como los que cuentan salieron en la prensa hace unos años;  las autoridades académicas hacen oídos sordos hacia los agresores, tanto alumnos como profesores.

Otro detalle que se da en la vida real es cómo no dejas de sentir miedo y te sientes amenazada por el maltratador durante toda la vida. Incluso después de estar separada y con orden de alejamiento no deja de perseguirte.  Crea un ambiente que te cala sin recrearse en exceso en escenas violentas.

No quiero dejar de decir aquí una frase que pensé muchas veces y aquí lo vi claro y es: ”la mujeres que  sufren maltratos físicos son las más fuertes,  se llega al maltrato físico cuando no se consiguió dominarlas con el psicológico”.


  
Por Juan Tébar Valenciano 

Alicia,  una joven vasca va los Estados Unidos a hacer un máster en LITERATURA y emprender su vida laboral allí. Conoce a un joven, algo mayor que ella. Aunque se da cuenta que es un celoso y un controlador, termina decidiendo vivir con él.. 

Matty, procede de una familia conflictiva, cuyo padre tenía atemorizada a la madre y a los hermanos. Ella, Alicia, era de una acomodada familia vasca. 

Termina su carrera y se trasladan de Ciudad, para empezar una nueva vida,  comprándose una casa. Él, es analista de sistemas y trabaja en un banco y ella da clase en la Universidad. Y empiezan las discrepancias, dejando ver la cara del maltratador,  frente a una mujer que cree que va a cambiar. Tras años de muy difícil convivencia,  tuvo que pedir una orden de alejamiento, y vivir atemorizada dentro de su casa hasta poder regresar a Europa. 

Lo que más me ha impactado del libro es el análisis psicológico, de los puntos de vista diferentes,  que tienen la persona que está sufriendo maltratos (miedo y pánico), y el que los causa, (autojustificando su abominable forma de actuar) .... 

Un buen libro, de lectura amena, y que te hace reflexionar en lo complicadas que a veces se vuelven las relaciones..

  

Por Isabel Cárdenas Gómez

Estupenda novela, bien escrita, con una prosa dinámica. Se van turnando los capítulos del narrador, Alicia y Matti. Cada uno, con su punto de vista, va dando una perspectiva de la historia.

En el comienzo o final, según se mire, ya me he enganchado.

Edurne nos habla de la violencia en sus diferentes facetas.

Pinceladas referidas a ETA, a la homosexualidad, a la obesidad, al racismo ...

Nos presenta un maltrato  que aunque no sea explícito no por ello es menos dañino.

Hay una tendencia a manifestar descontento, a exigir sin que parezca que se exige, hacer que se sienta culpable de faltas minúsculas ante una reacción desproporcionada, ir socavando la seguridad en una misma.

Alicia queda paralizada, el miedo, las disculpas, asumir que la culpa de todo es suya, ceder ante las presiones de él.

Matty ejerce un control económico, psicológico, social y hasta sexual.

Ninguna mujer está libre de caer en semejante situación.

Afortunadamente, abre los ojos, se divorcia y vuelve a casa.

Ojalá todas las personas maltratadas tuviesen ese final "feliz".

 

 

Por Esperanza Liñán Gálvez 

En esta novela Edurne Portela nos sitúa desde el primer momento frente a una mujer que, vencida por el miedo a su agresor, se refugia en un armario. No sabemos cómo ha llegado hasta allí, pero ella nos lo va desgranando con palabras, silencios y gestos inequívocos de maltrato, físicos y psicológicos.

Desde el inicio, Alicia, la protagonista se nos presenta con unas frases muy esclarecedoras: No podría decir cuándo empezó todo. Cuando mi vida comenzó a torcerse y esa que fui dejó de existir y se convirtió en una mujer que se encerraba a llorar en un armario. Y todo lo que vino después.

A pesar de que la violencia de género es el eje principal de la novela, hay otras violencias raciales y laborales que también forman parte de la historia.

Su argumento es el de la evolución de una pareja,  Alicia y Matty, y sus caminos que se bifurcan con cada discusión. Los reproches, unos tácitos y otros manifiestos, definen paso a paso la insatisfacción que se va instalando entre ellos. Hay frases lapidarias que nos muestran la erosión de la convivencia, la paulatina pérdida del amor y cómo ese deterioro hace mella en la autoestima de Alicia y su identidad.

Lo que más me ha gustado de este libro es precisamente cómo la autora ha enfocado este tema tan duro. Nos lo muestra todo de una forma sutil, sin regodearse en lo agresivo. Detalla situaciones terribles sólo con la evidencia de algunas certeras pinceladas literarias. Al parecer, en alguna entrevista, la escritora explicó que rechazaba incluir escenas de violencia gratuita que pudieran servir para satisfacer cierto morbo del lector. Ante tantas escritoras y escritores que pretenden justo lo contrario, esta forma de escribir tiene un doble mérito.  

Primavera se titula su último capítulo. Es un final con esperanza, aunque antes de marcharse hacia su nuevo destino Alicia nos cuenta, casi como un resumen, esa parte de su vida y sus sentimientos más profundos: Tengo la sensación que mi biografía secreta pertenece a otra, a una mujer en la que no me reconozco, no me quiero reconocer, no quiero que otros me reconozcan.

Y aunque haya intentado romper con ella, aunque esté a punto de comenzar una nueva vida, ésa otra siempre estará agazapada dentro de mí.


lunes, 20 de diciembre de 2021

LA EXTRANJERA, de Rafael Pérez Estrada.

          Hemos recibido dos comentarios, de Juana Morante Cayuela y de Carmen Mª Moreno Sáchez, si bien no reflejan el parecer mayoritario acerca del libro de este autor malagueño sobre el que debatimos el pasado viernes en la Biblioteca Cristóbal Cuevas.

      Todas las opiniones son igualmente respetables, y así lo hemos defendido todos los miembros del club de lectura y, al menos, a partir de ahora cada uno defenderá su postura desde el conocimiento.

                                      Por Juana Morante Cayuela  

                                        

        Es una novela en la que cuesta entrar.  El protagonista es un enamorado del mar que no sueña cuando duerme; así que deambula en un sueño poblado de personajes que parecen sacados, la mayoría de ellos, de un esperpento de Valle Inclán.  La acción, que en apariencia, rompe con  la norma  de contar una historia coherente, discurre, o mejor dicho , da vueltas,  alrededor del Peñón del Cuervo,  en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial,  donde los personajes que describe parecen haber sido regurgitados por el mar, todos revueltos, y sin orden, a la orilla de la playa. El autor, casi sin que nos demos cuenta, va tejiendo una historia surrealista digna de Kafka, llena de imágenes , donde cada sujeto,  despojo envuelto en alga y alquitrán,  es repescado por el narrador insomne, y fijado, sin posibilidad de remisión, en el marco de su relato. El narrador mismo se  autoincluye entre esos espécimenes, cuando cae rendido, al modo romántico más decimonónico, a los pies de  una “femme fatale de opereta a la que no le faltan ni siquiera los consabidos hijos gemelos problemáticos..

       Un mundo de locos. Donde el protagonista, no olvidemos que no sueña, y por lo tanto está infestado por todos los locos sueños que no duerme.  Un mundo onírico, en el que, deliberadamente,  Rafael Pérez Estrada, valiéndose de un lenguaje exquisito , hace gala de su maestría en el uso de la palabra, rompiendo, con audacia, cualquier norma  inquisitoria que pretenda cortarle las alas al arte de la palabra,  trasgrediendo, con suma elegancia, cualquier intento de socavar la libertad de expresión de la belleza de su barroco y nada prosaico arte de escribir.

 

            Por Carmen María Moreno Sánchez

 

      Al inicio de la lectura, me vi sumida en el sinsentido de la narración: personajes variopintos, excéntricos que aparecían y desaparecían como el General y sus números, su amigo Freud, la pareja formada por Diana, Peter y el perro Max, Cristina y el Doctor Harpo entre otros.

      Las constantes metáforas enlentecían mi lectura; yo que soy de lectura rápida tuve que acompasarla a los tiempos que marcaba el narrador: pausado, lento.

He elegido frases que a lo largo del libro me han llamado la atención por su mensaje, su originalidad o su sarcasmo e ironía.

“ aquí termino yo, aquí empieza la enajenación” Pág.14

“-No pretenderá- murmuró lo suficientemente claro para ser entendido- que les sirva los gin-tonics, que memorice sus preferencias respecto de la ginebra, que les retire el cenicero y también el servicio, que les cobre, cambie y traiga la vuelta, que me resigne ante una propina sobre cuya importancia jamás estaremos de acuerdo, y que encima me ponga a enseñar a volar a una paloma “averiada”. Me es imposible: No sé volar”. Pág. 22.

“ había elegido la psiquiatría solo para estudiarse mejor”. Pág. 61

“Otoño es una meditación preparatoria para la estación invernal”. Pág. 162

“….también el mar pierde sus hojas, esas hojas que no vemos y que solo la melancolía las deshace en espuma en la arena”. Pág. 162

“pienso que a los ausentes, les van bien las leyendas”. Pág. 188

La palabra hidrófobos muy repetida durante la novela que en el contexto fisioquímico el término se aplica a aquellas sustancias que son repelidas por el agua como el aceite.

      Valoración personal: original al contar con un estilo poético una historia narrada, critica, irónica.     

martes, 30 de noviembre de 2021

LAS LEYES DE LA FRONTERA, DE JAVIER CERCAS

 Por Carmen Moreno Sánchez

 

Me ha parecido muy original por parte del escritor cómo juega con los tiempos pasando del pasado al presente en la narración y viceversa. La descripción de los personajes es muy rica en matices. La historia me ha parecido muy densa, era como que los protagonistas Cañas, Gamallo y Tere estuvieran  en un círculo del que salían pero volvían a entrar arrastrándose los unos a los otros. En ocasiones ha despertado en mí un sentimiento de impotencia y frustración causada por el proceder de los personajes. Para mí el tema del libro es el miedo y sus variantes: el acoso al que es sometido el gafitas, la resistencia a dejar la cárcel de Gamallo, la reaparición de Tere cada vez que necesitaba algo de Cañas, etc, por citar algunos ejemplos.

El autor hace una crítica también sobre los medios de comunicación, más concretamente lo que se viene conociendo  como reality show y la identificación de en este caso el Zarci con su propio personaje, dejando sin saber dónde comienza la persona y dónde el personaje.

Hay una descripción real y por tanto dura de la vida en los extrarradios caracterizada por la pobreza , la falta de medios, desescolarización y por supuesto drogas en cuyo mundo campan a sus anchas tanto el Zarco como Tere, lo cual mi conclusión es que ella compartía adicción con el Zarzo, y de ahí sus idas u venidas en la vida de Cañas, su no querer comprometerse con nada ni con nadie, y sus intentos de “normalizar” su vida cruzando al otro lado del Lian Chan Po de donde procedía Cañas, pero la costumbre, el hábito a llevar esa vida la condenó a repetirla.

He tomado nota de frases que me han parecido interesantes.

                “porque el sentimiento esencial de la adolescencia es el miedo y el miedo reclama líderes para combatirlo”. P- 18

                “la costumbre enseña a manejar una parte del miedo; pero el miedo entero nunca aprendes a manejarlo, casi siempre es él quien te maneja a ti” P. 91

“había escondido una amenaza detrás de un consejo”

“las mujeres son así: convierten sus intereses en sentimientos, siempre lo han hecho y siempre lo harán, al menos mientras sigan siendo más débiles que nosotros”. P321. Es una frase de Cañas “el gafitas” la cual me molestó como mujer por su carácter sexista.


sábado, 27 de noviembre de 2021

LAS LEYES DE LA FRONTERA, DE JAVIER CERCAS.

La literatura de Javier Cercas constituye una de las mejores crónicas de nuestra historia más reciente. Libros como Anatomía de un instante o Soldados de Salamina se han acercado de manera casi fotográfica a episodios decisivos de nuestro pasado, añadiéndoles ese toque de ficción que nos permite contemplar esos hechos desde la perspectiva de distintos personajes. Las leyes de la frontera no es una excepción a esta tendencia, en la que Cercas es un consumado maestro. Volver a los años más duros de la transición y retratar la vida, que transcurre deprisa, deprisa, de unos adolescentes sin futuro, esos llamados quinquis que llamaron tanto la atención por sus violentos delitos y que muchos elevaron a la categoría de héroes del pueblo.

En realidad sí que hay un personaje que podría labrarse un futuro lejos de esa vida cuya única perspectiva es ser condenado a largos años de cárcel. Se trata del protagonista, Ignacio Cañas, un hijo de la clase media que es abusado por sus compañeros en el instituto y al que le basta un verano, el de 1978, para cambiar radicalmente y hacerse miembro de una banda de delincuentes juveniles de las que empezaban a proliferar en una época de libertades recién conquistadas y esperanzas de futuro, pero también de activación de una delincuencia violenta, desconocida en España hasta el momento, alentada por la masiva llegada del tráfico de drogas a nuestro país. Delincuentes como el Vaquilla o el Torete se hicieron inmensamente populares: se les dedicaban artículos en periódicos, canciones e incluso películas que a veces interpretaban ellos mismos. Popularmente estas figuras producían la fascinación de esos seres marginales, a los que la sociedad no les ha otorgado ninguna oportunidad, que se la jugaban a cada paso cometiendo delitos cada vez más audaces hasta que terminaban prematuramente sus vidas en una vorágine de condenas a prisión, consumo de drogas y falta de capacidad para gestionar una fama tan unánime como efímera.

La vida ficticia de el Zarco corre paralela a la de los quinquis históricos: una rápida ascensión a la fama después de cometer una gran cantidad de delitos violentos en un periodo muy corto de tiempo y el resto de su existencia entre prisiones, intentos de fuga y conatos de redención, alentados por sus numerosos seguidores, que nunca se materializan, quizá porque un ser como él es irredimible. La novela de Cercas se estructura como una serie de entrevistas que realiza un escritor que está preparando un libro sobre el Zarco: a Ignacio Cañas, el gafitas, que formó parte de su banda durante el verano del 78, luego se convirtió en un abogado de prestigio y terminó defendiendo a su antiguo compañero, a un policía y al director de la prisión. Aunque podemos descubrir muchos matices de la personalidad del delincuente, e incluso algunos valores que tienen que ver con la cohesión de su grupo, en realidad jamás llegamos a conocerlo del todo, porque los testimonios que leemos son lógicamente subjetivos y pueden estar contaminados de mentiras interesadas. Pero en cualquier caso lo que importa aquí es el retrato de una época irrepetible que nos da idea de cuánto ha cambiado este país en las últimas décadas, aunque la idea de frontera, entre barrios, entre clases sociales, siga plenamente vigente. Como declara el propio Cercas en una entrevista incluida en la página web del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones:

"(...) esta novela no es una novela sobre la Transición, si acaso es una novela sobre cómo éramos entonces y en qué nos hemos convertido. Y lo que es muy visible en el libro es cómo la España de 1978 es una España tercermundista —sí, ésa es la palabra— que sale de una dictadura larguísima, un país de un cutre y de una miseria impresionantes, y cómo la España de principios del siglo XXI es un país de un modernismo increíble; cómo la ciudad en la que vivimos (Gerona en este caso, pero es válido para todo el país) se ha convertido, como dice un personaje de la novela, en una ciudad “ridículamente satisfecha de sí misma”. Porque eso era España hace apenas unos años: un país de nuevos ricos, con todo lo que eso conlleva. Ahora también digo que, del mismo modo que la visión que se tenía de España hace siete años era irreal, también lo es la que se tiene ahora."

La adaptación cinematográfica de Daniel Monzón se ocupa sobre todo de la primera parte de la novela, la de ese verano del 78 en la que la banda del Zarco da numerosos golpes y es finalmente desarticulada. Aunque se introducen algunos cambios respecto al argumento de la novela, es absolutamente respetuosa con la esencia de la narración de Cercas y constituye una de las mejores películas españolas de los últimos años, quizá porque se trata de una obra sin más pretensión que adaptar un material que funciona de manera espléndida como un revival de aquel cine quinqui de los años ochenta. 

martes, 26 de octubre de 2021

El talento (para hacer el mal) de Mr Ripley

               Por Paula Teresa Rejón


     
Se trata de un libro que se sitúa entre la novela negra y la novela psicológica. 

     El protagonista, Tom Ripley es un hombre abatido por las carencias afectivas y maltrato psicológico sufridos en su infancia. Esto provoca en el personaje una aversión hacia su entorno y sobre todo hacia las relaciones sociales. Interactuar con las personas le supone un suplicio en la mayoría de las ocasiones, teniendo que ponerse una máscara para poder soportarlo. Bajo su apariencia afable y sosegada, se esconde una persona insegura e inestable mentalmente que se sirve de las más picaras tretas para sentirse validado por el resto y conseguir sus propósitos a través de la manipulación, bien para escalar socialmente o bien para conseguir el dinero que le permita un mínimo de sustento para sobrevivir. Es un hombre astuto, con sentimiento de inferioridad y su engaño llega tan lejos, que se ve enmarañado dentro de un sinfín de mentiras de las que no puede zafarse. 

     Las consecuencias de su comportamiento no tardan en caerle como plomo en sus pies, pues teme que le persigan por sus embustes y debe ocultarse en un lúgubre y mugriento apartamento. 

     Pero de repente, la fortuna le sonríe. Mr. Greenleaf, un adinerado americano, le pide a Tom Ripley que intente convencer a su hijo Dickie, que está viviendo su vida soñada en Europa, para que regrese a casa. Tom acepta y se embarca a Italia, donde conoce a Dickie y a su amiga Marge con quienes establece una relación que se torna a turbia con el paso de los días.


     Patricia Highsmith narra esta novela de una manera pausada, describiendo los hechos con mucho detalle y dándole importancia al ser interno de los personajes. Desde mi punto de vista, pretende que empaticemos con Tom, de manera que el antihéroe pase a héroe al final del libro. Para ello profundiza milímetro a milímetro en sus emociones, razonamientos y tensión psicológica, lo que nos permite una visión íntima de la psique del protagonista. 

    Cierto es que en la novela hay varios hechos inverosímiles, algunos de estos pueden deberse a la época en la que está escrita, razonamiento en el que coincidimos la mayoría en el club de lectura. 

     Quizás, puede resultar lenta al principio, pues al catalogarla como novela negra, no cumple las expectativas del lector hasta pasado medio libro, lo cual puede llegar a impacientar. Independientemente de mi valoración personal, he de decir que Patricia H. tiene mucho mérito, pues utilizó recursos novedosos que marcaron diferencia, siendo una de sus obras más reconocidas.