Mostrando entradas con la etiqueta SINSOMBRERO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SINSOMBRERO. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de mayo de 2016

"DEL PERDÓN Y OTRAS BELDADES", Mi homenaje a María Zambrano. Por Sonia Alcaraz

(
Intervención de la autora en el recital homenaje a las Sinsombrero)
María querida
en cierta ocasión alguien te preguntó acerca del perdón.
Tú recurriste a unas líneas de Machado: "¿Perdonar? No se me ha dado la facultad de hacerlo. Recuerdo aquella historia que aparece en "Los endemoniados" de Dostoievski: un joven ha atentado contra la inocencia de una niña y, como su culpa le persigue, acude a un pope en busca de perdón. "Yo no puede absolverte, buca al Cristo que pueda perdonarte". ¡Que busquen ellos su propio Cristo!", concluiste.
Y lo dijiste sin resquemores en el templado tono de tu voz. sin el tremolar de manos inseguras; sin el más leve movimiento ocular que pudiera delatar algo más detrás de esa cesión de poderes. Nada de eso, porque tú estabas segura de tu bien ganada exención en tal menester.
Tú, por encima de viejos dolores, de desgastados gritos de solidad, sosegados en la certera beldad de tu pluma.
Tú, que si alguna vez te sentiste de ningún lugar extraviada a la deriva de un navío sin rumbo, ya lo escribiste.
Tu, que si en el lúgubre silencio de una noche de arideces y desolaciones fuiste despertada por los clamores sangrantes de tu tierra lejana, añorada, perdida... ¡ya lo dejaste por escrito!
Tú, que si  en algún momento de vacío y soledad deseaste volver a ser niña, joven, esposa, intelectual en tu tierra... pero no en la que tuviste que dejar, sino el otra fértil que anhelara, impaciente, germinar vuestras semillas, escrito está.
Tú, toda tú, una mescolanza de pasado y presente, de filosofía y poesía, de ser y de pensar, de individuo y vitalidad, de existencia y razón, de cotidianeidad e introspección, de catarsis de almas y dictaduras de carne, de versos y sabiduría de mujeres que sobreviven al exterminio, de hombres compañeros que respetan el espacio de la camarada: el sagrado y el humano.
Todo eso, tu poderosa espada ya lo dejó grabado en la ignífuga roca de la tan anhelada inquietud intelectual del ciudadano, del individuo sabedor de su pertenencia a un grupo social que ha de labrarse la noble empuñadura de su propia espada.
Escrito está para que nunca se olvide. Y que si se olvida, como a veces ocurre, al menos pueda ser rescatado.
Te despojaste del sombrero y cumpliste con creces tu parte.
La otra, la del perdón y otras beldades, hágase por quién corresponda


                                                                                    Sonia Alcaraz
                                                                                    8/5/2016

LAS SINSOMBRERO. La mujeres olvidadas de la Generación del 27

     El pasado miércoles 11 de mayo tuvimos en la biblioteca un recital poético organizado por el GRUPO 21, dedicado a las mujeres olvidadas de la Generación del 27.
     Eugenia Ruiz hizo la presentación en estos términos:
     "La Generación del 27 ha pasado a la historia con un amplio registro de grandes poetas, escritores, pintores, etc. Pero casi siempre están ausentes un gran grupo de mujeres que también pertenecieron a ese grupo intelectual.
     Las mujeres sinsombrero son innovadoras, rompedoras, pero su destino no fue entras en los libros de historia en el lugar que les correspondía.
     Se les llama "sinsombrero" debido a una anécdota que sucedió en la Puerta del Sol. En aquella época todo el mundo llevaba sombrero; era como un distintivo de status social. Un buen día a Federico García Lorca, Salvador Dalí, Maruja Mallo y Margarita Manso, que era estudiante por entonces, se les ocurrió quitarse el sombrero como forma de protesta. Fueron insultados, tachados de maricones, ya que despojarse del sombrero era también una manifestación del tercer sexo, tal como comentaba Maruja Mallo en un reciente documental.
    La sinsombrero eran numerosas, pero recientemente han sido rescatadas especialmente ocho de ellas. Al estallar la guerra civil la mayoría fueron al exilio.
    Ellos fueron considerados la generación de plata. Nuestro gran plantel que hoy consideramos el oro de las artes de aquella generación son Ernestina de Champourci, Maruja Mallo, Concha Méndez, Rosa Chacel, Marga Gil Roesset, María Zambrano, Josefina de la Torre y María Teresa de la Torre"
             Eugenia Ruiz Rey