miércoles, 27 de noviembre de 2019

JARDÍN DE INVIERNO, de Monika Zgustová


                                                 Por María Mérida Benítez
           
 Nacida en Praga el 22 de mayo del 1957 y educada en Estados Unidos. Desde mediados de los años 80 reside en Barcelona, ha hecho numerosas traducciones del checo y del ruso. Recibió el premio ciudad de Barcelona y el de las letras catalanas. Entre sus obras está “ La mujer silenciosa” que fue finalista del premio nacional de narrativa.
                 SINOPSIS
            La novela está ambientada en Praga y abarca dos revoluciones o revueltas: desde la Primavera de Praga de 1968 hasta la Revolución de Terciopelo en 1989, cuando se implantó un sistema democrático, que sigue en la actualidad.
            Monika Zgustova, como otros escritores de su época, nos habla de personajes que pertenecen a la burguesía del régimen anterior y que conservan algunos modos de vida y costumbres.
            El personaje principal es la narradora de la historia, una chica llamada Eva, una mujer culta y  anticomunista. Se cría y vive durante toda su vida con su abuela, ya que sus padres se han exiliado, aunque la autora apenas los menciona.
            Por influencia de su amigo Milan el comunista, Eva no consigue entrar en la universidad y su vida se limita a ser empleada de correos.
          Tras La primavera de Praga, cuando empieza el régimen comunista en todo su esplendor son prohibidos los libros de filosofía y Eva acaba vendiendo libros de segunda mano en una pequeña librería clandestina, que se convierte en su templo, su “Jardín de Invierno”.
            Un tercer personaje también amigo de Eva es Karel,  que empieza viviendo con su abuela, ya que su padre murió en un campo de trabajo, aunque pronto se exilia a París. Durante todo el libro mantiene un amor platónico con Eva, con quien mantiene correspondencia.
          Eva mantiene una relación extraña con su amigo Milan, hasta que sin dejarlo muy claro tiene una hija con él, motivo por el cual se encuentra atada a este personaje siniestro durante toda su vida. 
       Tras el cambio de sistema, de comunismo a capitalismo, Milan sigue teniendo los mismos privilegios que tenía en el partido comunista, y Eva deja la librería y se vuelve a trabajar a Correos. Eva planifica un viaje a París con Milan y su hija, para visitar a Karel, pero se obsesiona con no poder costearse un vestido caro, hasta que llega a robar en la oficina de correos. 
         Cuando Milan finalmente viaja a París sin Eva y se entrevista con Karel presume con el exiliado de cómo domina a su novia. Tras comentarle que la hija de Eva es suya, el exiliado se lamenta de su situación, con estas palabras “Usted lo imagina con demasiado romanticismo, como si se tratara de salir de casa en busca de oro y tras años de prodigiosas aventuras regresara con un saco lleno de monedas: No, el exilio es interminable, un fatigoso viaje a lo desconocido y a través de lo desconocido que se lleva a cabo en soledad y del que no hay regreso”.
        Eva termina su vida más o menos como empieza, detestando a Milan su novio y amante que le aporta lo material y en cierto modo protección.
       Y Karel, el añorado y idealizado representa en amor espiritual y platónico es el aporte cultural que ella tanto necesita.
            ANÁLISIS
        El libro nos hace una descripción de Praga, sus calles y monumentos, de su vida cultural antes del 48, contrastando sus muchas libertades con la entrada del comunismo, en la que hubo una gran represión, describiéndonos cómo la policía le hace a los disidentes continuas visitas, incluso con detenciones y torturas.
         Los tres personajes representan  tres estatus dentro del sistema:
                Eva, mujer culta y anticomunista,
               Milan, joven ambicioso y comunista.
               Karel, joven músico, culto e idealista.
        Se conocen en el instituto y sus vidas transcurren por distintos caminos, influyendo en ellas la limitaciones de un régimen totalitario, la ética familiar y la educación recibida.
         Tras el cambio de régimen del comunismo a democracia, los que tenían privilegios se adaptaron a las nuevas circunstancias y siguieron teniéndolos. Los disidentes siguieron llevando la vida mísera que llevaban a pesar de simpatizar con el nuevo régimen. En cierto modo continúan siendo inadaptados a los nuevos tiempos. Se ve en este ejemplo: En una fiesta Eva se reencuentra con un poeta, antiguo cliente de la librería, lo reconoce por su vestimenta anticuada; es como si perteneciera a otra época y otro lugar.
         Además con el choque del capitalismo Eva ve que su ciudad ya no le pertenece. El cambio al capitalismo y su sometimiento al mercado de consumo influye en ellos hasta el punto que vemos en el episodio del robo en correos.
           Nos habla del alcoholismo de Milan que fue una realidad que se dio en  los países comunistas. En la actualidad la República Checa ocupa en segundo lugar de Europa en consumo de alcohol.
           A Eva nos la muestra como una mujer liberada sexualmente. Al ser un país laico no tienen el sentido de culpa ni la represión sexual que impone la religión. El ser madre soltera a nivel moral no parecía ser un problema, solo los que te ponía el régimen que a la primera de cambio te quitaba el hijo, si eras disidente o si carecías de medios económicos para mantenerlo.
           Cuaáto me gustaría que nosotros como lectores y mayores que somos, a la hora de analizar un libro tuviéramos la misma vara de medir para hombres y para mujeres, a Eva a ser madre soltera y al no tener medios económicos tendríamos que ser más condescendientes con ella.
        Para mí lo más importante es cómo nos muestra  los tres estamentos del sistema. El que representa al sistema, Milan comunista y abusando del poder. El pueblo que esta representado por Eva la disidente y represaliada. El exiliado que todo sistema dictatorial tiene que esta representado por Karel.       

miércoles, 16 de octubre de 2019

“ El corazón de Ulises”, de Javier Reverte

                                                          Por María Mérida Benítez
  
Javier Reverte: Madrid, 1944 es periodista y escritor, escribe ensayo, novela, poesía y literatura de viajes.
Algunas de sus obras: “Canta Irlanda” “El sueño de África” “El río de la luz” “Vagabundo en África “ y muchos más.
               

            El Corazón de Ulises:

Es un libro de viajes donde el autor nos cuenta sus experiencias por Grecia, Turquía y Egipto. Siguiendo las aventuras de Ulises y de algunas batallas entre griegos y persas, te va contando de forma muy amena la historia, mitología, geografía, filosofía e idiosincrasia de estos pueblos.

Deja muy clara su admiración por la cultura griega, dando por hecho que sin los griegos no hubieran sido puestas las bases de la democracia con Pericles, de la filosofía con Sócrates, Platón y Aristóteles, de su teatro con Esquilo, Sófocles y Eurípides.

Y sin las batallas y vida de Alejandro el mundo occidental no sería lo que es hoy día. Alejandro, con la fusión de los pueblos conquistados, quizás para el autor fue el preludio de la globalización.

Una parte que hay que resaltar es el momento en que nos habla de los sofistas, que parece que nos describe la política actual a nivel mundial. En la antigua Grecia Sócrates, Platón y Aristóteles combatieron al sofismo, Sócrates incluso con su vida. Esperamos que surjan personajes parecidos que nos libren de la situación actual.

       El libro acaba en Alejandría, donde nos cuenta una breve historia de esta ciudad, su época de esplendor y decadencia, la llegada de distintos pueblos y la mezcla de civilizaciones. Nos habla del Mauseion, como lo más grandioso en cultura y conocimiento de la época. A partir del S. IV, con la ascensión del cristianismo fue destruida, y lo que quedaba lo destruyeron los árabes en el 641 d. C. cuando conquistaron Alejandría. Vuelve a ser por lo menos una ciudad próspera a partir de 1801, con la mezcla de razas y culturas, para volver a decaer de nuevo tras la independencia de Egipto con Naser.

     Para concluir, para mí ha desmitificado la mitología, ya que nos presenta unos dioses vengativos y crueles, unos filósofos como Platón con una ideas muy represivas y según el autor, su libro la República sería muy del agrado de los nazis y unos gobernantes muy guerreros y imperialistas.

Queda muy bien parado el pueblo griego, que acaba el libro con estas frases:
“El hombre griego intentó integrar los saberes y organizar el caos. La gran hazaña de los griegos fue cincelar el alma del hombre libre, por eso todos somos griegos su principal tarea fue exigirse y exigirnos que todo se lograrse en el curso de la vida, el amor, la dignidad, el honor, saber, la alegría y la cordura. Así nos enseñaron a vivir la vida, nada menos.”
Mi agradecimiento a la persona que eligió este libro por todo lo que aprendí de él y rememoré mis viajes por estos países.   
                   María Mérida

(NOTA: Esta reseña es fruto de la CITA A CIEGAS que celebramos en el club de lectura)



jueves, 26 de septiembre de 2019

BAJAD LA VOZ, de Asunción Cabello




El viernes 20 de septiembre hemos tenido la” rentrée”, después del parón de agosto, del Club de lectura. Lo hemos hecho con un encuentro con autor. Hemos vuelto, utilizando un lenguaje de cine, “con uno de los nuestros”. Aunque en nuestro caso sea una: Asunción Cabello, compañera de lecturas y comentarios en el ámbito de club de lectura y escritora en todos los ámbitos. Comentamos, mejor dicho, preguntamos y ella comentó, su libro de relatos Bajad la voz.
Fue una sesión totalmente abierta, como corresponde a aquellas sesiones en las que está el autor o autora. Pasamos un rato muy agradable y, al menos para mí, instructivo. Asunción habló en profundidad, y con la pasión que la caracteriza, sobre el proceso creativo de sus textos. Y se detuvo especialmente en el detalle y desarrollo de aquellos relatos concretos por los que fue preguntada, que lógicamente no pudieron ser todos. Estamos ante cuarenta y una criaturas literarias, cada una con vida propia. Aquí voy a hacer una pequeña digresión defensiva sobre los relatos en la literatura actual.
En nuestros lares el relato, como se llama ahora a todo lo que no es novela, está bastante desprestigiado. Esto creo que se debe a que se ha convertido en un cajón de sastre literario donde parece caber todo.
Respeto profundamente la iniciación en la senda creativa de cualquier persona, y está bien que se aliente la vena artística del personal. Lo que digo es que con tanto libro de relatos cuesta mucho distinguir el grano de la paja. A quienes hemos disfrutado, y seguimos haciéndolo, con un buen Cortazar, A. Bierce, O. Henry, Chejov, Quiroga, Moratín, Merino, etcétera, etcétera y etcétera, no nos gusta mucho que tengamos quebraderos de cabeza para buscar, entre lo que se publica actualmente,  una buena obra literaria con  textos de poca extensión.
Esta perorata, si se quiere, en defensa del relato  viene a cuento, nunca mejor traído, porque en el caso de la obra que nos ocupa, Bajad la voz, sí estamos ante una buena obra literaria que, con tanta paja como hay en el horizonte lector, puede pasar desapercibida. Os la detallo un poco.

La obra:
En cuanto al contenido, son cuarenta y un relatos, sin ningún tipo de conexión entre ellos; salvo el nombre de Raquel, alter ego infantil de la autora, en los textos que este personaje protagoniza. La extensión va desde una página, a otros que son casi una novela corta. El tiempo y el espacio narrativo transcurren desde la postguerra, en la que está ambientado alguno, hasta nuestra digital actualidad. Del argumento, os hablaré un poco en general, pero de ninguno en particular. No hay nada que se destripe antes que una historia corta, especialmente las que se centran en un solo hecho.
Lo que sí puedo decir, a futuros posibles lectores, es que  no hay relato sin contenido; recordad, son cuarenta y uno. Respecto a los asuntos tratados, todos transcurren en la cotidianidad. Aunque no es el hecho cotidiano normalito lo que se nos cuenta; supongo que eso no merecería ni ser narrado ni leído. La autora ha optado, sin amedrentarse ante ningún tema, por mostrarnos, en la mayoría de sus narraciones, el otro lado. En algunos casos, simplemente lo opuesto al tópico; en otros,  lo más sórdido escondido en la “normalidad” y, por último,  lo más oscuro al fondo, muy al fondo, del otro lado de lo normal; allí donde no debería estar nunca ninguna persona.  No hay límites: la maternidad como agobio, el amor como equívoco y como desgracia, el estupor y el asco infantil ante sordideces de los adultos; la familia, ah, la familia, como cárcel de competencias, obligaciones angustiosas, vejaciones, abusos, ausencia del cariño que no llega. La familia, lo mejor, pero también, para algunos, como nos muestra con dureza y valentía Asunción, lo peor. No quiero terminar la reseña sin decir que desde ese otro lado también se nos cuentan sorpresas positivas, por ejemplo la paternidad como sentimiento total.  Hecho, normalmente, no atribuido al hombre.
Por todo eso, y más, pasen y lean, Bajad la voz, les puede zarandear un poco, pero no muerde. Gracias Asunción.

viernes, 23 de agosto de 2019

"EL ORDEN DEL DÍA", de Éric Vuillard. Premio Goncourt 2017


      
      Por Pepe de la Torre





     En el asilo de Ballaigues,   Louis Soutter dibujaba con los dedos en un mantel de papel una de sus oscuras danzas, monigotes en el horizonte del mundo donde rueda un sol negro. Era la época en la que se decide el destino de Europa.

           El 23 de febrero de 1933 veinticuatro sombras entran en el parlamento alemán. El mes siguiente, Hitler gana las elecciones. En aquel cónclave se selló la alianza de la gran industria alemana.
      
     En noviembre de 1937 Halifax, lord presidente del Consejo Británico,  acepta una invitación de Göring a visitar Alemania,  y sella la llamada política de apaciguamiento.
    
      El 12 de febrero de 1938 el canciller austríaco Schuschnigg  es reclamado en el Nido del Águila. Tras una ficticia negociación firma el acatamiento de los planes  de Hitler sobre Austria…      

    “Una lección de literatura, de historia y de moral política” que mereció el premio Goncourt 2017.



viernes, 16 de agosto de 2019

LOS AVENTUREROS DEL ABSOLUTO, de Tzvetan Todorov


      
      En el correo de la Biblioteca Cristóbal Cuevas hemos recibido el siguiente comentario del Lector JOSÉ LUIS HEREDIA CASTILLA

     
     

     He comenzado la lectura de “Los aventureros del absoluto” y he sentido ya una sensación de plenitud que proporciona una buena lectura.
    
     Me ha venido a la memoria otro título que tienes en la biblioteca, que para mí es como  una advertencia que tal vez no pueda tener en cuenta mientras leo a Todorov. Me refiero a la biografía de Lawrence de Arabia que escribió  André Malraux, “El demonio del absoluto”.
    
    [ “En algún lugar existe un Absoluto, es lo único que cuenta, y no acierto a encontrarlo” decía el  biografiado T.E. Lawrence, arquetipo de intelectual aventurero]

     Considera Todorov que, sin ser siempre conscientes de ello, nos anima una configuración ideal que nos incita a la plenitud, a una realización interior y a una superior calidad de vida.

     “La religión ha dejado de ofrecer el marco obligatorio”, dice Todorov…  Y se propone en este libro reflexionar en torno al relato de las vidas de tres escritores: Oscar Wilde, Rainer María Rilke y Marina Tsvietáieva, a quienes considera exploradores de los extremo. “Su experiencia, sin parecerse a la del común de los mortales, resulta esclarecedora para todos”.

     Nuestros estados carenciales son  impedimentos para alcanzar la plenitud, y nos duele el abismo que separa lo que queremos ser de lo que somos.  .

    Dos buenas sugerencias para los que en las largas tardes de agosto disfrutamos de densas y calenturientas lecturas




lunes, 5 de agosto de 2019

TODA UNA VIDA, de Robert Seethaler.

    

                                  Por Gema García Rodríguez





   En la novela “TODA UNA VIDA “, el escritor ROBERT SEETHALER nos relata la triste y conmovedora vida de ANDREAS EGGER, una vida marcada por la desgracia desde su comienzo (abandono de su madre, maltrato de su tío, pérdida de su único amor, soledad… ).
       Un narrador nos cuenta la vida y pensamientos de Andreas ( él no podría hacerlo así ya que es un
hombre falto de instrucción que apenas aprendió a leer y con pocas habilidades para la comunicación…) pero no interpreta ni nos da su opinión.
     Andreas es un hombre sencillo, reservado, rudo, sobrio, solitario y poco comunicativo que va encajando con resignación a lo largo de su existencia los golpes de un destino duro, despiadado e implacable. Aunque a veces nos parece frágil él acepta sus pérdidas, trabaja sin parar aún con su limitación física y va saliendo adelante, sobrevive. Parece aceptar su vida, no se revela. Observa los avances y cambios que van llegando poco a poco con “el mundo moderno” a su entorno pero él no se adapta a ellos. Nos da la sensación de que a veces no comprende lo que le rodea o quizás, prefiere seguir en su aislamiento.
       Vive solo con lo que para él es necesario y disfruta a su manera de las pocas cosas que posee sobre todo de la naturaleza que le rodea, de la que es un experto conocedor, ya que casi toda su vida ha transcurrido en contacto constante con ella.
        La naturaleza ( las montañas ) es su muro de contención, su refugio ante los duros avatares de su vida, una vida en soledad… Vemos la naturaleza como contexto y a la vez casi como un personaje más de la novela. Ella le comprende, le acoge… Egger siente que forma parte de ella.
        Este relato nos hace reflexionar sobre:
- La soledad, el abandono, el maltrato, las pérdidas, el paso del tiempo…
- La vida en contacto con la naturaleza.
- El salir adelante y no dejarse abatir por los golpes de la vida.
- La importancia del estar integrados en el mundo que nos rodea.
- La sociedad de consumo excesivo en la que vivimos y otras formas de disfrutar la vida con
menos cosas materiales…
- La destrucción de la naturaleza.
       Una novela corta, profunda, emotiva, sin tramas secundarias; que cuenta de forma sencilla y con un estilo natural y fluido la dureza de la vida de Andreas; nos transmite emociones intensas y nos hace empatizar y sufrir con él ( tristeza, soledad, impotencia, angustia, miedo, desamparo…y alguna vez su alegría). Es una historia que nos conmueve y a veces nos impacta y que no nos deja indiferentes.

jueves, 11 de julio de 2019

FINAL FELIZ, Una novela de Isaac Rosa



Por Pepe de la Torre
  
     En estos tiempos líquidos y volubles me ha sorprendido esta historia de amor sin complejos. Isaac Rosa nos desvela su investigación arqueológica de una relación emocional  fracasada, de la misma forma en que un psicoterapeuta analítico deshoja  los conflictos de sus pacientes a modo de capas de cebolla.

     Con un planteamiento narrativo original, en el tiempo de descuento de una relación, el relato se va remontando en  la historia compartida de una pareja, con el rigor desesperante de una  moviola a cámara lenta, hasta llegar al final feliz de aquel primer beso,  “ la piedra sobre la que se levantará la torre del deseo”,   y a la primera promesa (siempre demasiado voluntariosa) de envejecer juntos y ser “notarios de la obsolescencia” mutua.

     Una historia más en el contexto de la crisis económica y de los fenómenos sociales de la última década, y que en forma alternativa nos presenta la evolución dispar de los dos protagonistas con un logos inagotable. Antonio  continuamente apelando a hacer un “ejercicio de realismo” frente a las circunstancias adversas, y Ángela resistiéndose a que el amor tenga que ser la víctima propiciatoria en los tiempos de precariedad,  y reivindicándolo como único refugio frente a la incertidumbre.


     Es una novela que, pese a mis prejuicios iniciales, ha llegado a conmoverme, sobretodo porque  me ha hecho solidarizarme con las dos caras de la tragedia,  sin necesidad de tener que tomar partido