viernes, 23 de agosto de 2019

"EL ORDEN DEL DÍA", de Éric Vuillard. Premio Goncourt 2017


      
      Por Pepe de la Torre





     En el asilo de Ballaigues,   Louis Soutter dibujaba con los dedos en un mantel de papel una de sus oscuras danzas, monigotes en el horizonte del mundo donde rueda un sol negro. Era la época en la que se decide el destino de Europa.

           El 23 de febrero de 1933 veinticuatro sombras entran en el parlamento alemán. El mes siguiente, Hitler gana las elecciones. En aquel cónclave se selló la alianza de la gran industria alemana.
      
     En noviembre de 1937 Halifax, lord presidente del Consejo Británico,  acepta una invitación de Göring a visitar Alemania,  y sella la llamada política de apaciguamiento.
    
      El 12 de febrero de 1938 el canciller austríaco Schuschnigg  es reclamado en el Nido del Águila. Tras una ficticia negociación firma el acatamiento de los planes  de Hitler sobre Austria…      

    “Una lección de literatura, de historia y de moral política” que mereció el premio Goncourt 2017.



viernes, 16 de agosto de 2019

LOS AVENTUREROS DEL ABSOLUTO, de Tzvetan Todorov


      
      En el correo de la Biblioteca Cristóbal Cuevas hemos recibido el siguiente comentario del Lector JOSÉ LUIS HEREDIA CASTILLA

     
     

     He comenzado la lectura de “Los aventureros del absoluto” y he sentido ya una sensación de plenitud que proporciona una buena lectura.
    
     Me ha venido a la memoria otro título que tienes en la biblioteca, que para mí es como  una advertencia que tal vez no pueda tener en cuenta mientras leo a Todorov. Me refiero a la biografía de Lawrence de Arabia que escribió  André Malraux, “El demonio del absoluto”.
    
    [ “En algún lugar existe un Absoluto, es lo único que cuenta, y no acierto a encontrarlo” decía el  biografiado T.E. Lawrence, arquetipo de intelectual aventurero]

     Considera Todorov que, sin ser siempre conscientes de ello, nos anima una configuración ideal que nos incita a la plenitud, a una realización interior y a una superior calidad de vida.

     “La religión ha dejado de ofrecer el marco obligatorio”, dice Todorov…  Y se propone en este libro reflexionar en torno al relato de las vidas de tres escritores: Oscar Wilde, Rainer María Rilke y Marina Tsvietáieva, a quienes considera exploradores de los extremo. “Su experiencia, sin parecerse a la del común de los mortales, resulta esclarecedora para todos”.

     Nuestros estados carenciales son  impedimentos para alcanzar la plenitud, y nos duele el abismo que separa lo que queremos ser de lo que somos.  .

    Dos buenas sugerencias para los que en las largas tardes de agosto disfrutamos de densas y calenturientas lecturas




lunes, 5 de agosto de 2019

TODA UNA VIDA, de Robert Seethaler.

    

                                  Por Gema García Rodríguez





   En la novela “TODA UNA VIDA “, el escritor ROBERT SEETHALER nos relata la triste y conmovedora vida de ANDREAS EGGER, una vida marcada por la desgracia desde su comienzo (abandono de su madre, maltrato de su tío, pérdida de su único amor, soledad… ).
       Un narrador nos cuenta la vida y pensamientos de Andreas ( él no podría hacerlo así ya que es un
hombre falto de instrucción que apenas aprendió a leer y con pocas habilidades para la comunicación…) pero no interpreta ni nos da su opinión.
     Andreas es un hombre sencillo, reservado, rudo, sobrio, solitario y poco comunicativo que va encajando con resignación a lo largo de su existencia los golpes de un destino duro, despiadado e implacable. Aunque a veces nos parece frágil él acepta sus pérdidas, trabaja sin parar aún con su limitación física y va saliendo adelante, sobrevive. Parece aceptar su vida, no se revela. Observa los avances y cambios que van llegando poco a poco con “el mundo moderno” a su entorno pero él no se adapta a ellos. Nos da la sensación de que a veces no comprende lo que le rodea o quizás, prefiere seguir en su aislamiento.
       Vive solo con lo que para él es necesario y disfruta a su manera de las pocas cosas que posee sobre todo de la naturaleza que le rodea, de la que es un experto conocedor, ya que casi toda su vida ha transcurrido en contacto constante con ella.
        La naturaleza ( las montañas ) es su muro de contención, su refugio ante los duros avatares de su vida, una vida en soledad… Vemos la naturaleza como contexto y a la vez casi como un personaje más de la novela. Ella le comprende, le acoge… Egger siente que forma parte de ella.
        Este relato nos hace reflexionar sobre:
- La soledad, el abandono, el maltrato, las pérdidas, el paso del tiempo…
- La vida en contacto con la naturaleza.
- El salir adelante y no dejarse abatir por los golpes de la vida.
- La importancia del estar integrados en el mundo que nos rodea.
- La sociedad de consumo excesivo en la que vivimos y otras formas de disfrutar la vida con
menos cosas materiales…
- La destrucción de la naturaleza.
       Una novela corta, profunda, emotiva, sin tramas secundarias; que cuenta de forma sencilla y con un estilo natural y fluido la dureza de la vida de Andreas; nos transmite emociones intensas y nos hace empatizar y sufrir con él ( tristeza, soledad, impotencia, angustia, miedo, desamparo…y alguna vez su alegría). Es una historia que nos conmueve y a veces nos impacta y que no nos deja indiferentes.

jueves, 11 de julio de 2019

FINAL FELIZ, Una novela de Isaac Rosa



Por Pepe de la Torre
  
     En estos tiempos líquidos y volubles me ha sorprendido esta historia de amor sin complejos. Isaac Rosa nos desvela su investigación arqueológica de una relación emocional  fracasada, de la misma forma en que un psicoterapeuta analítico deshoja  los conflictos de sus pacientes a modo de capas de cebolla.

     Con un planteamiento narrativo original, en el tiempo de descuento de una relación, el relato se va remontando en  la historia compartida de una pareja, con el rigor desesperante de una  moviola a cámara lenta, hasta llegar al final feliz de aquel primer beso,  “ la piedra sobre la que se levantará la torre del deseo”,   y a la primera promesa (siempre demasiado voluntariosa) de envejecer juntos y ser “notarios de la obsolescencia” mutua.

     Una historia más en el contexto de la crisis económica y de los fenómenos sociales de la última década, y que en forma alternativa nos presenta la evolución dispar de los dos protagonistas con un logos inagotable. Antonio  continuamente apelando a hacer un “ejercicio de realismo” frente a las circunstancias adversas, y Ángela resistiéndose a que el amor tenga que ser la víctima propiciatoria en los tiempos de precariedad,  y reivindicándolo como único refugio frente a la incertidumbre.


     Es una novela que, pese a mis prejuicios iniciales, ha llegado a conmoverme, sobretodo porque  me ha hecho solidarizarme con las dos caras de la tragedia,  sin necesidad de tener que tomar partido 


jueves, 27 de junio de 2019

Manuel Vilas: Ordesa



                                                Por Pepe de la Torre


     Aparece este párrafo justo en la mitad del libro:
     - “¿Es verdad que me quisisteis o me lo estoy inventando?. Si me invento vuestro amor, es hermoso. Si fue real, también. Porque para traer ese amor de entre las sombras tengo que irme de viaje. El viaje más lento del mundo, y el más prodigioso.”

     ¿Qué es esta declaración? Es una carta de amor a unos padres, a pesar de todo. Para el que escribe esta crónica este es el empeño ineludible del autor de la  autobiografía novelada que hemos leído en el club de lectura,  elogiada y censurada por sus miembros al cincuenta por ciento.

     Como decía recientemente Antonio Orejudo en una visita a este club, la tragedia en la novela actual no se sustenta en el personaje literario, sino en el propio autor que se desnuda y se muestra descarnado. Yo diría que ese desnudo en este caso resulta casi pornográfico.


     Vemos en esta obra una fotografía de una familia común de una ciudad de provincias. Presenta un retrato costumbrista de dos épocas: la España a partir de los años setenta que corresponde a la infancia del autor,  reconstruida cincuenta años después apelando a sus recuerdos pero sobre todo condicionado por una crisis personal.

     Asistimos a la autorrestauración de un personaje desmoronado (“en amarillo”, según los propios términos del autor-protagonista) por una sucesión de circunstancias personales (muerte de su madre, divorcio, alcoholismo..).  Y lo hace a partir de los cimientos de su pasado original invocando a sus fantasmas, solo a los muertos, ya que al lector le extraña la ausencia de los personajes que aún permanecen vivos y que se suponen en la escena.  El escritor se autoimpone sinceridad, evitar todo tipo de impostura, y quizás por ello evita la posibilidad de réplica de los aludidos que aún tienen posibilidad de hacerlo.

     Es un libro nacido, según se deduce de las palabras del autor,  con la pretensión de reencontrar desde el vacío un sentido a la vida, que no es otro que el de la reconciliación con lo que has sido y la proyección a partir de lo que eres. Una terapia que en su proyecto inicial pudo ser un ejercicio íntimo,  pero que alguien  le animó a depurarlo y hacerlo público. El autor se arriesgó y quizás le pese. Podría haber optado por un producto literario menos personal utilizando la misma materia prima.

     A muchos nos cuesta leer esta novela porque nos duelen escenas en las que nos reconocemos. Aquella generación de nuestros padres que se sentía liberada y esperanzada, con perspectivas de futuro, y que se aferraba a ciertos signos representativos de modernismo: Forma de vestir, coche, tabaco rubio, televisión, laicidad, ciertos hábitos transgresores para la época… Perspectivas que transmitían a sus hijos, pero a la vez  acompañadas de residuos de épocas anteriores: El peso de la culpa, el velo a las emociones, la sublimación de los deseos… Nos recuerda  los delirios de progreso de una generación de una época expectante,  y la frustración de quienes pertenecían a  las mayorías que finalmente fracasaban. Cada cual ha vivido sus experiencias, más o menos agridulces, y ha sobrevivido como resiliente empedernido.  Muchos de aquella generación se quedaron en el camino porque no supieron reedificar su laberinto.    


     Manuel Vilas ya era un escritor reconocido. Se le encuadra en la llamada generación nocilla que aportó cierta frescura literaria por su temática emocional a la vez que por su erudición y tratamiento del lenguaje. Tiene una amplia obra de poesía, novela y ensayo y ha sabido aplicar su oficio a estas memorias, con buena literatura y buena dosis de ironía.  Ha reconstruido su propio relato, a veces con demasiados todos grises, pero da la impresión de que en términos generales fuerza la realidad por autoprescripción curativa. Lo importante, al final, es que nos ha proporcionado a este club una buena experiencia de lectura.

lunes, 24 de junio de 2019

¡Literatura fantástica y mucho más!




Si te gusta la literatura fantástica, ¡este es tu sitio!

En la Biblioteca Cristóbal Cuevas podrás disfrutar de una amplia variedad de títulos como estos de abajo. Si te gusta alguno, aquí puedes encontrarlos. ¡Te esperamos!





miércoles, 5 de junio de 2019

X Aniversario Biblioteca Cristóbal Cuevas

Con el motivo del décimo aniversario de nuestra biblioteca nos gustaría rendir homenaje a todos nuestros colaboradores, muy especialmente a D. Mariano Calderón Domínguez, con este cuadernillo en el que hay una breve recopilación de sus aportaciones a este blog.