El informe de Brodeck (2007), ha sido la novela del mes para
el Club de lectura Cristóbal Cuevas en su sesión virtual, la quinta
novela de Philippe Claudel con la que consiguió Premio
Goncourt de los Estudiantes
Una narración impecable y exquisita para construir una historia dura y necesaria sobre
la conducta humana que provoca situaciones extremas como la guerra, cuyos
efectos dramáticos se enquistan en las comunidades durante mucho tiempo.
Claudel presenta un escenario imaginario para otorgar
connotaciones universales a su relato, pero que evoca situaciones y paisajes
históricos reconocibles.
Si el autor pretendía provocar una impresión y una reflexión
en sus lectores no cabe duda de su éxito, quienes, como vemos a
continuación, nos hemos visto motivados
a expresar por escrito nuestras conclusiones.
(Para leer las
aportaciones completas de cada uno, pinchar los enlaces)
JUAN
TEBAR VALENCIANO nos presenta el desencadenante
de la historia.
Der Anderer (el otro) ha sido asesinado, en un bar de un
pueblo perdido entre las montañas... Todos los hombres, estaban presentes.
Todos, menos Brodeck, al que le encargan
que haga un informe, para poder así
justificar el crimen y redimirse… Sale a la luz la forma más cruel de manipular
al pueblo, para obtener unos objetivos
determinados y conseguir la redención de la culpa individual, diluyéndola en la colectiva ... A pesar de
todo, el libro nos refleja cómo en la
voluntad de alguien aparentemente débil y golpeado cruelmente por la vida, es capaz de aflorar, y sacarlos de lo más
profundo de su alma , los sentimientos más nobles.
ISABEL
CÁRDENAS GÓMEZ nos dice:
De la mano de Brodeck reflexionamos sobre el miedo a lo
desconocido, a lo diferente, cómo una persona disfrazada de masa es capaz de
hacer cosas con las que jamás habría soñado.Por amor el protagonista sacrifica
su " dignidad" en el campo de exterminio pero logra sobrevivir.
Este magnífico libro me ha recordado un poema entrañable de
Juan Ramón Jiménez. (Distinto, de Juan
R. Jiménez)
ANA
ARÉVALO PEREA Enumera algunos de los párrafos que
más le han impactado
¡¡Qué libro tan maravilloso y triste a la vez!!. Sus
personajes: La vieja FERODINE, tan buena, y qué no dormía para cuando viniese
la muerte mirarla a la cara. EMÉLIA, su gran amor, porque eso sí es amor. Lo
que más me ha impactado es cuando SHEIDEGGER, quien le puso el collar a Brodeck, le pidió con la
mirada perdón, y él le contestó con un ladrido.
Final feliz fue marcharse de ese horrible pueblo al que no
tenía que haber vuelto.

FELISA
MOLINERO TORRES. De su completa reseña
rescatamos lo siguiente: Tiene una buena prosa, elegante con frases
cortas y claras, sin muchos adornos más de lo necesario, buen ritmo, no se hace
monótona, con buenos diálogos y buen desarrollo. La historia que nos cuenta es dura, a ratos
había que parar y dejar pasar un tiempo para proseguir después, la considero
una novela para disfrutarla leyéndola con calma y sin prisas, meditando y
pensar en las cosas que podemos llegar a hacer. No puedo dejar de pensar que
todo no es malo y triste, y recordar momentos poéticos y llenos de esperanza,
como por ejemplo; el episodio del anciano que acoge, de manera desinteresada, a
Brodeck en su camino de retorno a la aldea tras su inesperada liberación. O la
historia de Fédorine que acogió y crió a Brodekc, y eso sin dejarnos atrás la
preciosa historia de amor que sobrevive a todo, incluso a los peores momentos,
el amor por Emélia y por su hija Pouchette, porque le hace luchar y sobrevivir
a todo.

JUANA
MORANTE CAYUELA señala:
Cómo iban a
perdonarle al Anderer que les pusiera delante un espejo (sus dibujos) y se
vieran por completo, iluminados por la claridad implacable de su mirada, que
ponía al descubierto todas las cosas malolientes que habían relegado a las sombras de su conciencia y que
apestaban como una cloaca? Se vengaron. Luego buscaron a
alguien (Brodeck) que les diera una razón
para perdonarse a sí mismos. Y Brodeck no pudo darles la absolución que estaban buscando. Se convirtió en otro testigo molesto.
ESPERANZA
LIÑÁN también nos regala una
amplia reseña, de la que extraemos el siguiente párrafo:
En El informe de Brodeck cobran visibilidad las peores
tragedias humanas a través de la memoria de las palabras, muchas veces hechas
metáforas para suavizar el horror de la vida del personaje. El perro Brodeck,
como se llamaba a sí mismo, que sufrió maldades y vejaciones en un campo de
concentración. Lo soportó todo por amor a Emélie, su mujer, y el deseo de
volver a su lado, y a Fédorine, su madre adoptiva, que lo salvó de niño. Es
sutil en los detalles: solo nombra con una S, la ciudad donde lo apresaron para
hacinarlo, junto a muchas otras personas, en trenes hacia un destino
desconocido. También al describir la rotura de los escaparates, en lo que
parece ser La noche de los cristales rotos. Sin nombrar a los nazis, ni el
campo donde deambula como un fantasma entre fantasmas.

ROSA
GONZÁLEZ LLAMAS Yo destacaría:
cuando Brodeck
recuerda los paseos con
su amigo de Universidad y la presión que
recibe para escribir el informe, la
manera de destruirlo. En definitiva cómo
se maneja al pueblo y se acalla a los diferentes para hacerlos desaparecer
MARÍA
SUBIRE PALOMO resalta lo siguiente
Una historia colmada de metáforas, muy dura y profunda pero,
a la vez, llena de poesía, amor y esperanza. Allí donde los bajos sentimientos
hacen aflorar los odios y miedos, propios de una jauría ruin y cobarde, que
necesitan aunar sus manos para ejecutar un crimen; matar a Der Anderer y, que
Brodeck, el único que sabe escribir y que no ha participado en el crimen,
escriba lo sucedido para así, el pueblo, pueda redimir sus culpas y obtener el
perdón.
OLGA
GARCÍA CASAÑO, Nos resume la clave en el que todos
coincidimos:
Si eres diferente, no eres nada "Ich bin nicht'. Ser diferente
es un peligro pues te deja fuera del grupo, no eres una Rex flammae, ni miembro
de la hermandad del despertar, carentes de moral, pero que importa la moral
cuando está en juego la vida. Al final Brodeck es el miembro amputado de un
pueblo en septicemia.
ARACELI
YÉLAMOS PELÁEZ
Por mi parte tengo que decir que el
libro me ha impresionado. Un gran relato.
El autor, como el Anderer, hace un sutil retrato del alma humana, de las
luchas por el poder, la destrucción que causa la guerra. A mi entender, es la 1ª
Guerra Mundial la que deja al niño Brodeck huérfano y desarraigado. Lo acoge Fédorine, que no
sabemos de dónde viene, pero es la gran madre, que lo protege y salva. Más tarde también salva a Emélia, el
gran amor de Brodeck, y cuida a la pequeña Pouchette, su hija.