lunes, 26 de abril de 2021

INTEMPERIE, de Jesús Carrasco

 Por Esperanza Liñán Gávez   

   Es una novela con una historia dura y conmovedora por el afán de supervivencia en un entorno agreste. La habitan unos personajes sin nombres propios: el niño, el padre, el pastor, el alguacil, el tullido o el colorao. Aunque el paisaje rural, seco y polvoriento, que nos sitúa en la geografía de una España central, es quizá el personaje más presente en su argumento. Una escapada a la intemperie, como su acertado título, es la que condiciona la trama. Tampoco se describe la época en que sucede, aunque por  los detalles descritos, parece situarse en los años cuarenta del siglo pasado.

    Empieza con un niño escondido, casi enterrado en medio de un encinar rodeado de la nada. Su angustia aumenta mientras se le entumecen los huesos. En principio no sabemos la causa de su huída, pero el alguacil y otros principales de su aldea lo buscan sin descanso. El gran interés en su hallazgo y el miedo terrible del niño a ser encontrado, nos indica que su partida no ha sido una ocurrencia infantil, sino que obedece a vivencias peores que al posible castigo si lo descubren.

   

    Cuando consigue salir del agujero se da cuenta de que sólo ha pensado en dejar atrás su vida y su familia. Apenas ha previsto las contingencias del agua y los alimentos, ni de cómo seguirá su camino. En ese trayecto aparece un pastor solitario y viejo. Un hombre cuyos huesos gastados luchan por mantenerlo en pie. Es parco en palabras y afectos. Sin hacer preguntas admite su compañía. Se convierte en la llave para el aprendizaje del niño en la subsistencia sobre esa tierra hostil: le enseña a pastorear las cabras de su rebaño, ayudado por su perro, a ordeñarlas, a buscar el tesoro del agua, los pastos, raíces y animalillos comestibles. Mientras, la persecución del alguacil es implacable y por ciertas palabras deslizadas sutilmente, descubrimos que esa búsqueda va más allá del interés por devolverlo a su familia. Y en las páginas siguientes, bajo un sol abrasador, la realidad más cruel sale a la luz.   


    Intemperie es una novela muy bien escrita, aunque sus asperezas no son fáciles de olvidar. El autor describe en profundidad la angustia del niño, que crece a cada paso en el camino inhóspito de su accidentada huída. Mantiene la tensión literaria de una historia grave y violenta, a veces evidente y otras veces soterrada, sin dar protagonismo al lugar ni al tiempo en que se desarrolla. Olores y horrores se mezclan con la tierra y el sudor, la escasez de agua, el paisaje desolador y el temor del chico a sentirse acorralado. A pesar de la dureza de esas vidas, de color gris terroso como el suelo que pisan, no abandonan sus firmes convicciones y dudas morales.


viernes, 26 de marzo de 2021

EL PESO DEL CORAZÓN, de Rosa Montero. Club de lectura MARZO 2021

 POR JUANA MORANTE



    Si ya es difícil, para el ser humano, digerir la certeza de que algún día habrá de morir, a la protagonista de esta novela, Bruna Husky, se le añade la angustia de saber el momento exacto en que acabará su corta vida: Diez años justos. Ni uno más ni uno menos; ni siquiera puede decidir acortar el sufrimiento que le espera en su fase terminal suicidándose. Sus creadores se aseguraron de que esta valiosa criatura, fruto de la más alta y sofisticada tecnología, presa de la desesperación, se suicidara cuando el dolor de vivir se le hiciera insoportable. En esta replicante hasta los recuerdos son ajenos, implantados. La rabia que la habita, también: Esta es imprescindible para cumplir la función de su condición de combatiente, para eso fué creada. Pero: ¿Qué ocurre con sus sentimientos? ¿Son, quizás reflejos de los sentimientos de su creador, implantados en el corazón de su amada obra?

    En una sociedad corrupta, (de lo más actual), en un mundo que sobrevive a duras penas al calor inmisericorde que todo lo arrasa, (de lo más actual), Bruna, que se gana la vida como detective, no puede sustraerse a la obsesión de contar el tiempo que le queda de vida, y que se acorta segundo a segundo como los granos de un reloj de arena.

    De todos los sentimientos de Bruna,(suyos o no), amor, soledad, rabia, etc... el más conmovedor es la aceptación de su propia muerte, al sentirse amada por su creador. Esa certeza(verdadera o ilusoria), la hace afrontar el final de su breve vida, en paz consigo misma.



POR ISABEL CÁRDENAS


    El relato de este mes es una entretenida novela de aventuras ecológica, política, de fantasía, ciencia, amor, ficción...

    Nos hace reflexionar sobre la vida y la muerte.

    La protagonista principal es la detective Bruna Husky. Por un lado autosuficiente pero por otro ansia ser amada. Ella sabe que tiene los días contados por eso vive al máximo hasta la llegada del Tumor Total Tecno al que están predestinados los tecnohumanos.

    Bruna está enamorada del inspector Paul Lizard, él le presta su ayuda profesional pero no se compromete hasta la siguiente entrega de la saga.( Los tiempos del odio)

    También aparecen otros personajes secundarios; su amigo Yiannis, el archivero; Gabi, la pequeña rusa; el terapéutico...

    La novela tiene una imaginación desbordante. Estilo espontáneo, natural y fluido. Se deduce que Bruna es el alter  ego de Rosa Montero. " Demasiado humana para ser tecno pero decepcionante mente tecno para los humanos".

    En el Madrid de 2109 se entremezclan muerte, amor, amistad, poder, segregación social, etc.

    Todos esos temas universales son tratados en este libro que me ha hecho disfrutar con su lectura y por ello os animo a que compartáis las andanzas de Bruna.

jueves, 18 de febrero de 2021

JEZABEL, de Irène Némirovsky. Reseñas de Isabel Cárdenas, Ana Arévalo y Felisa Molinero

Por Isabel Cárdenas 

Hoy tenemos una brillante historia escrita en 1936.

La autora tuvo una vida difícil; deportada y asesinada en Auschwitz en 1942, igual que su marido. Fueron sus hijas las que lograron sobrevivir y proteger su maletín repleto de manuscritos.

La novela es una crítica a la vanidad y a la exaltación de la juventud.  En los tiempos actuales se valoran los " me gusta" de las redes sociales ( Facebook,etc) Si no te siguen no existes.

También es una crónica de la sociedad parisina en el período entreguerras.

Gladys lleva su narcisismo y su egoísmo al límite. Ella exigía la felicidad. Es fría y superficial. Pensaba que el fin justifica los medios. Sacrifica la felicidad de su hija y la vida de su nieto por anteponer sus propios intereses.

El libro se lee de un tirón, te engancha, entretiene y, a la vez, te hace reflexionar. Está muy bien narrado  en tercera persona y con  diálogos fluidos. Por todo ello doy un aplauso a Irene Nemirovsky.


Por Ana Arévalo 


Su protagonista Gladys.

¿Cómo se puede vivir nada más que pendiente de la belleza y juventud?

Pobre mujer, no amó, ni se sintió amada. Ni su hija fue suficiente, al contrario, no quería que se hiciese mayor y cuando se quedó embarazada ( la hija) fue como una maldición. 

Todo esto está reflejado en su niñez.

Irene Némirovsky nació en 1903, su padre fue el banquero más rico de Rusia; su madre la trajo al mundo por el mero propósito de complacer a su marido.

A partir de su nacimiento vio el primer aviso de su declive y feminidad, y la abandonó a los cuidados de su nodriza; jamás recibió el menor gesto de amor de su madre.

Jamás le dijo mamá; la llamaba " ma" con los labios apretados.

La madre de Irene se instalaba en un palacio mientras, su hija y su nodriza se alojaban en una casa de huéspedes. 

En Jezabel ¡¡¡escribe su vida!!!.

Es entonces, cuando se puede entender esta novela.

Muy bien escrita ( por cierto).

Porque no puede ser más  desdichado un ser humano.

¡¡¡QUE NO AMAR NI SER AMADO!!!


Por Felisa Molinero 


Juicio por asesinato. Gladys Eysenach, es una mujer bella y rica de la alta sociedad, una apátrida que recorre Europa de fiesta en fiesta, con el deseo de ser admirada por todos, a la que se le acusa de matar al joven Bernard Martín, su supuesto amante, y Gladys admite haberlo matado, provocando el tema una gran expectación en el París de entreguerras. El juicio va trascurriendo, y en su desarrollo vamos conociendo los hechos y pequeños trazos de la vida de esta mujer.
      Una mujer mayor que conserva una gran belleza y juventud (atormentada por la pérdida de estos atributos), muy admirada por los hombres y envidiada por las mujeres, con una infancia triste, difícil relación con su hija a la que perderá en una situación dramática. Todo su empeño es no envejecer y ser eternamente admirada y deseada. Ella querría que el tiempo no pasara, pero su hija y su normal crecimiento y desarrollo de cada etapa, le va marcando los tiempos y el paso inexorable de este, por eso intenta mantenerla en un estado infantil continuo, hasta que la niña conoce a un joven y se enamora…, la madre les pide y exige que le dejen un poco mas de tiempo para disfrutar de su belleza y falsa juventud. Al final, la niña muere al dar a luz a un pequeño y débil bebé, y es la madre la que dispone que hacer con la criatura, por supuesto haciéndolo desaparecer de su vida, pues un nieto le haría aparecer como vieja. La vida sigue para ella igual de fiesta en fiesta y con su afán de ser admirada, pero el tiempo va haciendo estragos en esa belleza y en la juventud que tanto desea, y cada vez es menos admirada por estos atributos y sí por su dinero y su posición. Esta situación de pérdida la trastorna y es capaz de cualquier cosa que mantenga viva su obsesión por conservar la belleza y la juventud.

Opinión:
Mito de la eterna juventud. La novela es un canto a la obsesión por la eterna juventud y la belleza. 
Es una novela que se lee fácilmente, buena narración, bien medidos los tiempos, sencilla con frases cortas, muy buenas descripciones de los personajes, de las acciones y situaciones, tiene muchos diálogos que la hacen entretenida a la hora de leer, podríamos decir que es una novela ligera y fácil de leer aunque tiene mucho para meditar. Crea una sensación de drama y suspense que te mantiene enganchada hasta el final, que en realidad es como empezó el libro.
 
La autora:
La escritora Iréne Némirovsky era judía de origen ucraniano. La relación con su madre podría ser un reflejo en este libro. Hablaba varios idiomas, entre ellos el francés lengua en la que escribía sus novelas, victima del antisemitismo (llevó la estrella amarilla), en 1940 se le prohibió publicar, aunque sí seguía escribiendo. En 1942 fue arrestada y deportada a Auschwitz donde muró enferma, al poco tiempo su marido también fue arrestado, llevado a Auschwitz y asesinado en la cámara de gas.

lunes, 18 de enero de 2021

Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes. CLUB DE LECTURA ENERO 2021

 El club de lectura Cristóbal Cuevas, en su sesión del pasado viernes rindió un homenaje a Miguel Delibes, tras la lectura de Señora de rojo sobre fondo gris (1991), un recuerdo abrumador de su esposa fallecida, contextualizado en un convulso país que se encuentra en vísperas de la transición de la dictadura a la democracia.

Como estaba previsto, todos los participantes coincidieron en la calidad literaria del autor, aunque cada uno lo expresó desde su propia perspectiva

A continuación exponemos un resumen de las aportaciones de quienes nos las han enviado  por escrito. (Para leer las aportaciones completas de cada uno, pinchar los enlaces)

ESPERANZA LIÑÁN GÁLVEZ  resalta aquellos “detalles
cotidianos que en su momento no tuvieron importancia, pero tras la ausencia de esa mujer que fue su guía, cobran toda su relevancia. Es una novela de amor y admiración, pequeña en extensión pero inmensa al describir el dolor por la ausencia de su ser más querido”.

                Y en su opinión: “…sé que muchos llaman a este proceso, gestionar la pérdida de un ser querido. Personalmente, no creo que el verbo gestionar deba unirse en una frase a: la pérdida de un ser querido. .. me chirría como una bisagra oxidada”.

ISABEL CÁRDENAS GÓMEZ    “Como siempre,  destaca el dominio del vocabulario y la gramática de Delibes”. 

“Es enternecedora la forma en la que nos retrata esta figura tan humana: Ella no necesitaba un escondrijo para morir sino arrojo para no vivir del lamento como un jilguero cegado.

Este relato es un retrato literario de su mujer en la vida real y eso se hace patente en las expresiones de sus sentimientos”.

FELISA MOLINERO TORRES  Coincide
en señalar el estilo “La novela es una lección de humanismo y de madurez creativa. Escrita con sencillez, y un estilo impecable, sin ningún adorno estilístico. Es una narración intensa, apasionante en referencia a los sentimientos del escritor, con muy buenas descripciones de los espacios y acciones”

“Hace ya unos años que la leí, entonces me resultó más difícil, ahora, al retomarla de nuevo creo que la he entendido y sentido mejor”.

JUANA MORANTE CAYUELA  A mí la novela, como todo lo que
escribe Delibes, me ha parecido magnífica,  conmovedora, pero  qué  dura. Todos los que hemos sufrido la pérdida de un ser querido (quien no), vamos rememorando,  junto con él,  esos terribles momentos.  Volvemos a recordar el doloroso proceso de nuestro duelo a medida que el autor nos describe el suyo. Hermosa historia de amor y dolor  descrita sobre  el paisaje de un tiempo negro y gris,  y donde el rojo  vestido de la mujer del pintor, en cuadro pintado por otro, destaca, como su amor por ella, sobre   cualquier   circunstancia

ANA ARÉVALO PEREA  lo dice claramente: 

“Muy buena
novela, me ha gustado. Hay una frase que un día leí y me impactó, dice así: Nunca como al morir un ser querido necesitas saber que existe un cielo".

SALVADOR MORENO CONEJO   Opina que es “una historia
de amor y política. 

Un hecho que me impactó mucho al leerlo y es realmente cierto por mi experiencia en aquella época como sindicalista: la escena del reparto de las camisetas del sindicato en la cárcel”.

ARACELI YÉLAMOS PELÁEZ   “Novela


autobiográfica, en la que con el trasfondo del proceso 1001, y la situación política de España, un pintor que ya no es capaz de pintar "no vienen a visitarlo los ángeles" le cuenta a su hija, que acaba de salir de la cárcel,  lo que representa para él la figura de su madre”

GEMA GARCÍA RODRÍGUEZ En nuestro encuentro virtual
estuvimos recordando nuestras situaciones personales en aquella época del “final del franquismo” y como habíamos percibido y vivido aquellos tiempos…. Se hizo mención a que se apreciaban en el texto algunos leísmos y laísmos tan frecuentes en el habla vallisoletana. Algunos compañeros opinaron que era un libro muy triste y poco apropiado para la época que vivimos, incluso que el autor hacía demasiada mención al proceso médico, pruebas médicas… que podían haberse omitido en el relato

La novela ha sido del agrado de la mayoría de los asistentes al encuentro virtual y la mayoría coincidió en que era un texto triste, conmovedor, cercano.. y con un estilo impecable


MARÍA MÉRIDA BENÍTEZ   Nos resume la impresión general


que le dejó el encuentro: “En la reunión de ayer  había distintos pareceres, desde los que les había encantado el libro a los que les parecía muy triste escribir un libro sobre el dolor y la muerte…  A algunos nos pareció una mujer de una vida muy fácil ya que no se enfrentó a un trabajo fuera de casa  y además todo lo que hacía contaba con el beneplácito de su marido….En la reunión otros compañeros le consideraban una mujer muy excepcional. Sea como sea no es fácil dar a luz y criar 7 hijos por mucha ayuda que tengas, lo que no cabe duda es que es un buen escritor y  caballero”.

lunes, 14 de diciembre de 2020

El informe Brodeck, de Philippe Claudel

 


El informe de Brodeck (2007),  ha sido la novela del mes para el Club de lectura Cristóbal Cuevas en su sesión virtual, la quinta novela de Philippe Claudel con la que consiguió Premio Goncourt de los Estudiantes

Una narración impecable y exquisita para  construir una historia dura y necesaria sobre la conducta humana que provoca situaciones extremas como la guerra, cuyos efectos dramáticos se enquistan en las comunidades durante mucho tiempo. 

Claudel presenta un escenario imaginario para otorgar connotaciones universales a su relato, pero que evoca situaciones y paisajes históricos reconocibles.

Si el autor pretendía provocar una impresión y una reflexión en sus lectores no cabe duda de su éxito, quienes, como vemos a continuación,  nos hemos visto motivados a expresar por escrito nuestras conclusiones. 

(Para leer las aportaciones completas de cada uno, pinchar los enlaces)

 

JUAN TEBAR VALENCIANO nos presenta el desencadenante
de la historia.

Der Anderer (el otro) ha sido asesinado, en un bar de un pueblo perdido entre las montañas... Todos los hombres, estaban presentes. Todos, menos Brodeck,  al que le encargan que haga un informe,  para poder así justificar el crimen y redimirse… Sale a la luz la forma más cruel de manipular al pueblo,  para obtener unos objetivos determinados y conseguir la redención de la culpa individual,  diluyéndola en la colectiva ... A pesar de todo,  el libro nos refleja cómo en la voluntad de alguien aparentemente débil y golpeado cruelmente por la vida,  es capaz de aflorar, y sacarlos de lo más profundo de su alma , los sentimientos más nobles.

 

ISABEL CÁRDENAS GÓMEZ nos dice:


De la mano de Brodeck reflexionamos sobre el miedo a lo desconocido, a lo diferente, cómo una persona disfrazada de masa es capaz de hacer cosas con las que jamás habría soñado.Por amor el protagonista sacrifica su " dignidad" en el campo de exterminio pero logra sobrevivir.

Este magnífico libro me ha recordado un poema entrañable de Juan Ramón Jiménez.  (Distinto, de Juan R. Jiménez)

 

ANA ARÉVALO PEREA Enumera algunos de los párrafos que
más le han impactado

¡¡Qué libro tan maravilloso y triste a la vez!!. Sus personajes: La vieja FERODINE, tan buena, y qué no dormía para cuando viniese la muerte mirarla a la cara. EMÉLIA, su gran amor, porque eso sí es amor. Lo que más me ha impactado es cuando SHEIDEGGER, quien  le puso el collar a Brodeck, le pidió con la mirada perdón, y él le contestó con un ladrido.

Final feliz fue marcharse de ese horrible pueblo al que no tenía que haber vuelto.

 

FELISA MOLINERO TORRES. De su completa reseña
rescatamos lo siguiente:    Tiene una buena prosa, elegante con frases cortas y claras, sin muchos adornos más de lo necesario, buen ritmo, no se hace monótona, con buenos diálogos y buen desarrollo.  La historia que nos cuenta es dura, a ratos había que parar y dejar pasar un tiempo para proseguir después, la considero una novela para disfrutarla leyéndola con calma y sin prisas, meditando y pensar en las cosas que podemos llegar a hacer. No puedo dejar de pensar que todo no es malo y triste, y recordar momentos poéticos y llenos de esperanza, como por ejemplo; el episodio del anciano que acoge, de manera desinteresada, a Brodeck en su camino de retorno a la aldea tras su inesperada liberación. O la historia de Fédorine que acogió y crió a Brodekc, y eso sin dejarnos atrás la preciosa historia de amor que sobrevive a todo, incluso a los peores momentos, el amor por Emélia y por su hija Pouchette, porque le hace luchar y sobrevivir a todo.

 

JUANA MORANTE CAYUELA señala:

Cómo  iban a perdonarle al Anderer que les pusiera delante un espejo (sus dibujos) y se vieran por completo, iluminados por la claridad implacable de su mirada, que ponía  al descubierto todas las  cosas malolientes que habían  relegado a las sombras de su conciencia y que apestaban  como  una cloaca? Se vengaron. Luego buscaron a alguien (Brodeck) que les diera una razón  para perdonarse a sí  mismos.   Y Brodeck no pudo darles la absolución  que estaban buscando. Se convirtió  en otro testigo molesto.

 

ESPERANZA LIÑÁN  también nos regala una
amplia reseña, de la que extraemos el siguiente párrafo:

En El informe de Brodeck cobran visibilidad las peores tragedias humanas a través de la memoria de las palabras, muchas veces hechas metáforas para suavizar el horror de la vida del personaje. El perro Brodeck, como se llamaba a sí mismo, que sufrió maldades y vejaciones en un campo de concentración. Lo soportó todo por amor a Emélie, su mujer, y el deseo de volver a su lado, y a Fédorine, su madre adoptiva, que lo salvó de niño. Es sutil en los detalles: solo nombra con una S, la ciudad donde lo apresaron para hacinarlo, junto a muchas otras personas, en trenes hacia un destino desconocido. También al describir la rotura de los escaparates, en lo que parece ser La noche de los cristales rotos. Sin nombrar a los nazis, ni el campo donde deambula como un fantasma entre fantasmas. 

 

ROSA GONZÁLEZ LLAMAS  Yo destacaría: cuando  Brodeck
recuerda los paseos con su amigo de Universidad  y la presión que recibe para escribir el informe,  la manera de destruirlo.  En definitiva cómo se maneja al pueblo y se acalla a los diferentes para hacerlos desaparecer

 

MARÍA SUBIRE PALOMO  resalta lo siguiente

Una historia colmada de metáforas, muy dura y profunda pero, a la vez, llena de poesía, amor y esperanza. Allí donde los bajos sentimientos hacen aflorar los odios y miedos, propios de una jauría ruin y cobarde, que necesitan aunar sus manos para ejecutar un crimen; matar a Der Anderer y, que Brodeck, el único que sabe escribir y que no ha participado en el crimen, escriba lo sucedido para así, el pueblo, pueda redimir sus culpas y obtener el perdón.

 

OLGA GARCÍA CASAÑO, Nos resume la clave en el que todos
coincidimos:

Si eres diferente, no eres nada "Ich bin nicht'. Ser diferente es un peligro pues te deja fuera del grupo, no eres una Rex flammae, ni miembro de la hermandad del despertar, carentes de moral, pero que importa la moral cuando está en juego la vida. Al final Brodeck es el miembro amputado de un pueblo en septicemia.

ARACELI YÉLAMOS PELÁEZ  

Por mi parte tengo que decir que el libro me ha impresionado. Un gran relato.  El autor, como el Anderer, hace un sutil retrato del alma humana, de las luchas por el poder, la destrucción que causa la guerra. A mi entender, es  la  1ª Guerra Mundial la que deja al niño Brodeck huérfano  y desarraigado. Lo acoge Fédorine, que no sabemos de dónde viene, pero es la gran madre, que lo protege y  salva. Más tarde también salva a Emélia, el gran amor de Brodeck, y cuida a la pequeña Pouchette, su hija.


martes, 17 de noviembre de 2020

EL BURQA. Relato de Juana Morante Cayuela

           Esta mañana he sacado el burqa del armario. El blanco. El azul, espero no tener que volver a usarlo (no sé donde lo tengo guardado; además, sería una tortura tener que plancharlo. La seda se arruga mucho, y a mí, lo de planchar, nunca me ha gustado). Mi burqa blanco, con q. El burka con k suena a Occidente, a América, a Europa, y no me gusta; es como llamar patata a la papa, batata al boniato. Mi marido se ríe de “mis neuras”, como él las llama. Cuando me ve delante de la ventana con el burqa puesto, no me dice nada, y no se acerca a mí, porque sabe que en ese momento ya no estoy aquí. Me he ido a Afganistán, me he metido bajo el burqa azul de mi madre, he recostado la cabeza en su regazo, y tengo diecisiete años.

     Mi madre se llama Sahar, Alba, y yo me llamo Setareh, Estrella. Afortunadamente, mi abuelo materno y mi padre tenían un gusto exquisito a la hora de elegir los nombres de sus hijos.

     

   Yo era la única hembra entre mis hermanos, seis machos bulliciosos, y además el último parto de mi madre. Mi padre la sustituyó por Zeba, Hermosa, cuando la partera le dijo que yo sería el último vástago. Para él, según mi madre, fue una dura decisión; para ella, que se casó con él por obligación, y que paría por el mismo motivo un hijo tras otro, fue una liberación. Afortunadamente, Zeba era sumisa y dulce, y cumplía con la obligación de servir a mi madre, y darle más hijos a mi padre, con la devoción de una sincera musulmana. A pesar de su nombre, Zeba no era lo que se dice guapa; la dote que mi padre tuvo que pagar por ella fue una “auténtica ganga”, como se dice por aquí. Era la séptima hija de un amigo suyo, que había tenido la desgracia de no tener hijos varones, pero que conseguía salir adelante con las dotes de sus hijas. Tuvo quince, hasta que su esposa, que había estado pariendo desde los catorce (los casaron cuando él tenía veinte y ella doce) dijo hasta aquí llegué, y murió en el último parto. No volvió a casarse. Ya tenía mujeres suficientes para solucionarle el problema económico hasta el fin de sus días. No era el caso de mi padre, rico en bienes y en hijos, bendecido por Alá, decía él. A mí, nunca me perdonó que me casara con un extranjero, además no musulmán. A mi madre tampoco le perdonó que protegiera mi decisión, y mi huida camuflada bajo el magnífico burqa blanco, recamado de perlas, que llevó el día de su boda.

     Hoy estoy triste. Mi padre, no volvió a comunicarse conmigo desde que huí. A través de mi hermano menor, que estudia en Inglaterra, sé de mi casa y de mi hermosísima madre, mi Alba rosada, mi Rosa fragante, la que posándome el dedo índice de su mano izquierda en los labios, y la mano derecha, abierta, cálida y suave, en la nuca, me miró a los ojos, y me puso dos burqas en las manos: el blanco de seda de su boda, y el azul que la protegía de miradas extrañas en la calle, y me dijo: - Guarda el blanco, para recordarme, ponte el azul , sal a la calle y huye. No te preocupes, Zeba vigila. Yo lo hice al revés. Guardé el azul, y me fui con mi burqa de novia hasta la casa donde vivía mi Amor, cooperante de una ONG, a la vuelta de mi casa, escoltada por los hijos mayores de Zeba. Mi padre y mis hermanos estaban en esos momentos entrenando a sus águilas cazadoras con un maestro kasajo al que reverenciaban. Nada que temer.


     Hoy, mi padre, no sé cómo lo ha conseguido, me ha mandado, sin intermediarios, un wapp. Decía: <Tu madre ha muerto. Mi Alba, mi rosa iluminada, me ordenó que te lo dijera, so pena de dejarme en la oscuridad>. ¡Mi padre poeta, siempre soñando con ser el Shahriar de Scheherezade, y mi madre, Su reina de las Mil y una Noches!

     Zeba murió hace algún tiempo. Un mal parto del que no se recuperó.

     Así que he vuelto. Desde mi ventana, he volado a los brazos de mi madre y a la cocina de Zeba, sin moverme de mi casa. Así volaban ellas, así vuelo yo.


lunes, 9 de noviembre de 2020

CARTA DE UNA DESCONOCIDA. STEFAN ZWEIG. Crónica de un encuentro multicanal

En el encuentro virtual del Club de Lectura Cristóbal Cuevas del pasado viernes la participación se realizó por diferentes canales: videoconferencia, whatsapp, correo electrónico… El autor del mes parece que estimuló las aportaciones, que intentaremos resumir en esta publicación.

Recogeremos algunos párrafos de las intervenciones escritas, a cuyo contenido completo se puede acceder en el enlace correspondiente.

Empezamos  con el comentario de Isabel Cárdenas 


“Sí, una obra breve pero intensa, cargada de sentimientos. Creo que no se puede escribir mejor con tan pocas palabras.  Me ha enganchado desde su comienzo. …

…Qué tristeza! Un amor unidireccional. Y por la otra parte que quien amas no te reconozca. Zweig imagina un lindo final, a pesar de los pesares, a través de la carta quedan unidos de alguna manera.”


María Mérida    discrepa de esta perspectiva optimista respecto a la intención del envío de la carta:

“Tiene  detalles muy tiernos por parte de ella, como mandarle flores cada cumpleaños.  Pero en el amor no correspondido existe dolor y ese dolor se convierte en venganza, que es lo que hace ella contándole toda su vida y la de su hijo, cuando él no puede hacer nada para remediarlo. Por otra parte demuestra además mucho egoísmo ya que no tenía derecho a ocultar el hijo al padre ni el padre al hijo, y a pesar de sus frases de cariño le reprocha  su comportamiento libertino”


María Subire.    Nos sitúa en la historia y nos da una clave respecto al personaje femenino.

“Cuando el señor R recibe, en el día de su cuarenta y un cumpleaños, una carta sin remitente, poco se imagina que el contenido de la misma va a ser como un proyectil explosionando en su interior. La  desconocida protagonista de esta carta, va relatándole su vida y su amor por él, desde el mismo momento en que lo conoció,  cuando sólo era  una adolescente de trece años. De cómo este desenfrenado enamoramiento lo llega a sublimar, sin límites, hasta el punto de que todo lo demás: familia, amigos, trabajo, queda en segundo lugar….… “

“Al final de la página veintiuno hay un párrafo que, para mí, quiere decir algo muy importante:  <<Pero mi madre también estaba confusa. Me besó (cosa que no hacia nunca) afectuosamente en ambas mejillas>>. Significa que la protagonista a su corta edad se sentía sola, con falta de cariño y falta de atención maternal”.

Esperanza Liñán

“En nuestro siglo XXI quizá podría parecer irreal la forma entregada y desmedida del amor que siente la protagonista. No es una historia romántica al uso, ya que la habilidad narrativa del autor no le hace incurrir en juicios de valor sino que expone los personajes a través de sus hechos; si son o no irracionales, somos los lectores quienes lo decidimos. Sin llegar a esos extremos, ¿qué amor no tiene un punto de locura?...             

… La forma epistolar del relato me parece muy acertada: una confesión en una larguísima  carta donde la enamorada se abre en canal, aunque repite varias veces que no le reprocha nada, que solo quiere contarle su historia y sentirlo a su lado, al menos, en su final. Está considerada una de sus mejores obras y presencialmente daría para un debate interminable”


A modo de resumen tomamos el comentario de   Ana Arévalo

“¿Una historia de amor? Yo la llamaría de obsesión, no entiendo el amor de esa manera.

Escrito maravillosamente (cierto). Sí me ha gustado. (porque  es un libro) y en un libro se puede escribir toda clase de historias.

¿Os habéis fijado que el  único que la ha reconocido es el criado?.  Y en el segundo encuentro que tuvieron a él le pareció....que había vivido ese momento.

En resumen una historia bonita pero para mí inconcebible.”